Fallece Carlos Briceño Vera, el poeta creador de la identidad merideña



El periodista Iván Rivera publicó en la red social Instagram, un artículo sobre el ciudadano Carlos Briceño Vera, que textualmente se reproduce a continuación:

El estado Mérida despide hoy a uno de sus hijos más insignes, el poeta Carlos Briceño Vera, cuya pluma y visión creativa dieron vida a la bandera oficial del estado, símbolo que ondea en cada rincón de la geografía andina como testimonio de su amor por la identidad local.

​Nativo de El Corozo, Tovar, e hijo de don Camilo Briceño y doña Magdalena Vera, Carlos fue un hombre polifacético cuya vida estuvo profundamente ligada a la esencia merideña. Desde sus raíces en el Valle de El Mocotíes, proyectó una sensibilidad única que lo llevó a destacar no solo en las letras, sino también como un ferviente defensor de la cultura y los símbolos ecológicos de la región.


​Su historia personal estuvo marcada por la pasión taurina. Junto a Nerio Ramírez, Briceño Vera tuvo el honor de ser uno de los primeros cuidadores de la Plaza de Toros Román Eduardo Sandia. Aquellos que lo conocieron recuerdan que, en su juventud, llegó a soñar con la gloria del ruedo, una etapa que forjó su carácter y su estrecha vinculación con el mundo taurino.

​​El hecho más trascendental de su aporte a la entidad ocurrió a mediados de los años 90. El 30 de agosto de 1996, Carlos Briceño Vera fue presentado oficialmente como el creador del diseño de la bandera del estado Mérida, un estandarte que sintetiza el verde de las montañas, el blanco de las nieves eternas y el rojo de la sangre de los patriotas.

​Carlos no solo creó un símbolo; le dio a los merideños una forma de reconocerse en el mundo.



Por su parte, Giovanni Saavedra, publicó en la misma red social el siguiente escrito:

Mérida y Tovar se visten de luto tras confirmarse la partida de Carlos Briceño Vera, una figura clave en la historia contemporánea del estado por ser el autor intelectual de nuestra bandera oficial.
Su legado visual acompañará por siempre el sentimiento de pertenencia de cada merideño.

Más allá de su aporte heráldico, Briceño Vera fue un hombre de gran entrega institucional y pasión taurina.

Junto a su compadre, Nerio Ramírez "El Tovareño", tuvo el honor de ser uno de los primeros cuidadores de la Plaza de Toros Monumental "Román Eduardo Sandia".

Su nombre también queda registrado en las efemérides del coso local por un hecho singular: fue el primer herido por asta de toro en dicha plaza, tras recibir una cornada en su juventud que marcó su salud de por vida.

Fiel a sus convicciones, Carlos Briceño Vera se preparó para este momento con la serenidad de quien cumple su misión. En días pasados, solicitó el auxilio espiritual para recibir los santos sacramentos.

Su última voluntad refleja el amor por sus raíces: descansar para siempre en la "Sultana del Mocotíes", su amada Tovar.

"Paz a los restos de un merideño de excepción, cuya creatividad y trabajo ya forman parte eterna de nuestra historia regional."

Quedará en la memoria su dedicación y ese vínculo inquebrantable con la tierra que hoy le abre los brazos para su descanso final.

Mis más sentidas condolencias para sus familiares y allegados.




                           

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