03 mayo, 2017

Ocho actitudes de empleados difíciles






EDITH GÓMEZ




Dirigir empleados no es una tarea fácil, sin embargo, a medida que llevas tiempo en tus labores, vas notando cuando está a punto de surgir un problema, especialmente por las señales que comienzas a ver.

Pese a que la vida no es eterna, de igual forma muchas veces te toca trabajar con personas que son molestosas. Pero, cuando detectas los signos de que algo no anda bien, puedes continuar con la misma productividad sin que esto te afecte, y sobre todo sentir felicidad, es decir, impedir que el drama gane espacio en tu puesto de trabajo.

Una vez que alguien nuevo se incorpora al equipo, debes prestar atención a su manera de comportarse desde el día número 1. Por ejemplo, ¿qué vibra emite? Puede que tomas la decisión de no trabajar con esa persona, pero en otras circunstancias tal vez no puedas evitarlo, pues así es el mundo laboral.

Usualmente, queramos o no, estamos sometidos a tener que trabajar con distintas personas que tropezamos a diario. Si notas cualquier problema, y logras identificarlo, ya podrás ahorrarte bastante trabajo al saber lidiarlo, y esto te corresponde más saberlo si es la primera vez que estás dirigiendo un equipo de trabajo.

1.               No son puntuales. La puntualidad implica tener respeto hacia los otros. Si un cliente no llega a tiempo a la primera reunión, aunque puede deberse a muchas cosas, sí es necesario prestar atención a este punto. De igual forma, es recomendable su puntualidad al momento de hacer Skype o responder un coreo.

2.               Sólo ven problemas. Esto realmente es pesado, especialmente si es alguien con quien apenas inicias a trabajar, pues es del tipo de personas que suelen quejarse sin aportar soluciones, y obviamente esto no beneficia al trabajo. Cuando tu negocio necesite expandirse, vas a requerir de personas creativas.

3.                  Se distraen fácilmente. Mantente atento si la persona con quien trabajas, sabe escuchar o si lo único que hace, incluso cuando hay problemas, es revisar su celular.

4.                  Crítican y señalan. Este tipo de actitudes no son favorables para nadie. Si en tu entorno laboral alguien tiene este tipo de actitudes, sin duda que posee inseguridades. Los grandes negocios se basan en un gran trabajo en equipo. Esta es una característica que todos deberían conocer. Trabajar solo, no añade, resta.

5.                  Juzgan de manera inmediata. Es fundamental estar rodeados de personas en las que se pueda confiar, ya que han pensado bien sus opiniones. Es importante digerir los pensamientos y no formar opiniones de manera inmediata.

6.       No son flexibles. La planificación es muy importante, así como necesaria, sin embargo, algunas veces es imprescindible ser flexible. Debes examinar cómo reaccionan las personas de tu entorno cuando le sugieren un cambio. A ello, debes estar atento.

7.       No lucen muy entusiasmados. Aunque no todos los trabajos son fantásticos, por lo menos debe existir cierto compromiso. Si observas que trabajas con alguien que no demuestra el mínimo interés por el proyecto, esto es una señal de alerta. Es como cargar un saco muy pesado. Así no es fácil llegar a ninguna parte.

8.       No aceptan sus errores. Si una persona no es capaz de reconocer cuando ha cometido un error, entonces es una persona que ya no aprenderá más, y por supuesto, los errores continuarán repitiéndose.

Esto no es para que juzgues de manera apresurada, sin embargo, es importante que observes estos comportamientos y estés atento para que tengas mejores relaciones laborales.