RADIO MÉRIDA DIGITAL

12 mayo, 2017

Enjuiciar a civiles en tribunales militares es un signo de “desesperación” del gobierno




El uso de tribunales militares para enjuiciar a civiles es un acto inconstitucional, y el reflejo de “una revolución marchita”.


La decisión de enjuiciar a quienes protesten por medio de los tribunales militares es simplemente una forma de “sembrar terror en los ciudadanos”, según el precandidato a la gobernación del estado Mérida, Carlos Ramos, quien condenó esta acción pues “no hay ley que permita que un tribunal militar, ejerza este tipo de funciones sobre los ciudadanos”.
En tal sentido, Ramos precisó que desde el gobierno están empeñados en concentrar sus esfuerzos en desintegrar el derecho constitucional, que tienen los ciudadanos a la protesta y en oponerse a un régimen cuando este no garantiza “tan siquiera de las necesidades básicas del pueblo”.

“La inspectora general de Tribunales, Marielyz Valdez, denunció que aquel que ataque a un guardia nacional, puede ser juzgado en tribunales militares, pero qué pasa con los militares y los policías que atacan a los ciudadanos que protestan, y que además bajo su mirada complaciente permiten que grupos armados arremetan contra los civiles. Dónde esta ley para ellos”, cuestionó.

Según la ONG, Foro Penal Venezolano (FPV), desde estos tribunales alrededor de 73 civiles han sido enjuiciados y privados de libertad en todo el territorio nacional, hecho que para Ramos es un signo de “desesperación”, en vista que el gobierno no tiene oportunidad contra una “Venezuela que ya no concibe la idea de continuar en manos de una dictadura”.


Asimismo, hizo un llamado al Ministerio Público (MP), a pronunciarse ante la arbitraria situación, pues hasta ahora, el gobierno continúa jugando con “los derechos y los sueños de libertad de los venezolanos sin que ocurra realmente un pronunciamiento contundente”. Del mismo modo incentivó a la población a continuar ejerciendo su derecho a la protesta pacífica en las calles, asegurando que “es un mecanismo que no pueden abandonar ante la falta de conciencia del régimen”. 



Prensa Carlos Ramos