MÉRIDA DIGITAL RADIO

12 mayo, 2015

Pdvsa: cuentos y cuentas

 

EDDIE RAMÍREZ


 
El petróleo es tan vital para nuestra economía que Pdvsa no debería contarnos cuentos fantasiosos como el de Lewis Carroll y quienes nos oponemos al Totalitarismo Siglo XXI no deberíamos narrar cuentos de terror como los de Edgar A. Poe. Las cuentas que exige la nación de su principal fuente de divisas deben ser transparentes y las críticas deben ser sustentadas con cifras.
 

En sus informes, la directiva roja lanza mensajes que distan de enfocarse en el negocio petrolero. Así, establece su alineación con objetivos tales como continuar construyendo el Socialismo Siglo XXI, contribuir al desarrollo de una nueva geopolítica internacional y a la preservación de la vida en el planeta y la salvación de la especie humana.

Mientras tanto, el Informe del 2014 reconoce que sus operaciones dieron pérdidas, pero que fueron compensadas con ingresos financieros por el diferencial cambiario por un monto de 23.168 millones de dólares. También acepta que tuvo que comprar petróleo y productos, incluida gasolina y diesel, por 37.754 millones de dólares.

El Plan de Negocios 2006-2012 contemplaba que al final del mismo debería producir 5.837.000 b/d. Sin embargo, en el 2011 la cifra fue de 3.129.000 b/d, en el 2013 fue 3.015.000 b/d y en el 2014 de 2.785.000 b/d. O sea que cada año produce menos.

Además, suministra diferentes cifras de producción. Por ejemplo, el Ministro de Petróleo y Minería informó en su Memoria y Cuenta a la Asamblea Nacional que en el 2014 Pdvsa produjo 2.675.000 b/d, pero la empresa informó a la Opep que era 2.673.000b/d y el Informe Anual de Pdvsa reportó 2.785.000 b/d, mientras que la Opep estima que fue solo 2.373.000 b/d. Es decir que hay diferencias entre 110.000 b/d y 412.000 b/d

La productividad, expresada en barriles producidos por trabajador, deja muy mal parada a la actual gerencia. La Pdvsa meritocrática tuvo un promedio de 47,1 barriles por trabajador por día en el 2001, La Pdvsa roja produjo en el 2014 de 16,1 a 13,7 barriles por trabajador por día, según la cifra que se tome como cierta.

En el 2014, el número de trabajadores de Pdvsa en Venezuela fue de 172.824, en comparación con los 69.284 que laboraban en el 2001. En 1960, cuando se creó la Opep, Venezuela aportaba el 36% de la producción de los cinco países fundadores. Hoy solo aporta menos de 9% de lo que producen los doce miembros de esa organización.


Con respecto al suministro en condiciones preferenciales, prácticamente regalados a gobiernos amigos, la cuota convenida era de 348.837 b/d, pero solo suministró 208.000 b/d, es decir un 59,6%. Se comprometió a que en el 2009 tendría acondicionados 500.000 vehículos a gas para proteger al ambiente, pero hasta el 2014 solo había acondicionado 236.000 vehículos.

En cuanto a la producción de gas para el 2012 debería haber producido 11.500 millones de pies cúbicos y en el 2011 exportar gas a Colombia. La realidad es que en el 2014 solo produjo 7.422 millones de pies cúbicos y tuvo que importar 94 millones de pies cúbicos de Colombia.


Alí Rodríguez y Mommer eliminaron la Orimulsión por considerar que era más rentable mezclar el petróleo extrapesado con crudo liviano para obtener un producto intermedio comercializable, pero ante la escasez de liviano ahora Pdvsa debe importarlo y la venta de la mezcla es un pésimo negocio.

Con respecto a la seguridad industrial, son notorios los frecuentes accidentes en las instalaciones con lamentable saldo de muertos y heridos. Por si fuese poco, la empresa reporta un endeudamiento de 85.673 millones de dólares, en comparación con 7.500 millones de dólares de deuda en el 2001.

No tiene una gerencia institucional, como la que predica Gustavo Roosen en su artículo de ayer en homenaje a Juan Chacín. Los resultados del 2014 dan pie para escribir un cuento de horror, pero pareciera que a pocos les preocupa la destrucción de Pdvsa.

Como en botica: Imperdonable la política entreguista con respecto al Esequibo.
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Otra vez los nuevos “jueces del horror” siguieron instrucciones de Miraflores para condenar al general Oswaldo Hernández, al capitán Nieto y a otros oficiales.
Pasó desapercibido que en el 2010 la Asamblea Nacional eliminó la Orden de El Libertador y estableció la de Libertadores y Libertadoras de Venezuela.
Se entiende que los espías cubanos sean declarados héroes por el régimen comunista, se justifica que hayan sido condenados en Estados Unidos por sus fechorías en ese país, pero no se entiende, ni justifica que Maduro les otorgue la mencionada condecoración ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com