MÉRIDA DIGITAL RADIO

06 marzo, 2015

El terrible caso de Pablo Estrada: Un ingeniero preso en el Sebin


LAPATILLA

El abogado José Vicente Haro narra a través de su blog la historia del ingeniero Pablo Estrada, a quien le presta sus servicios como abogado defensor luego de que fuese recluido en el Sebin durante el mes de julio de 2014.

A continuación el texto completo:

Mi defendido Pablo Estrada Izaguirre, lleva preso en el SEBIN-Helicoide desde el mes de julio de 2014. Me tocó asumir su defensa desde diciembre de 2014, junto con mi equipo de trabajo y, desde entonces, hemos visto día a día una de las más grandes injusticias producto de las detenciones arbitrarias, violaciones de Derechos Humanos y juicios políticos abiertamente injustos, iniciados en el año 2014 en Venezuela.

Pablo Estrada y su hijo (pequeño niño), su Mamá y su novia, son un lamentable daño colateral producto de la persecución política arbitraria e injusta que hubo en el 2014 y que sigue, con modalidades diferentes y, mucho mas graves, en el 2015.

Paradójicamente, Pablo no es un político, nunca ha tenido aspiraciones políticas y no tiene aspiración política alguna. Su único sueño, esperanza y ansia: su libertad, estar con su hijo y atender su grave problema de salud con el apoyo de sus seres queridos.

Pablo es un joven de 37 años, profesional, Ingeniero de Sonido, Productor de Música Electrónica y DJ reconocido.

En el año 2012, Pablo, a quien ya considero no solo mi defendido, sino, un amigo por circunstancias de la vida, estuvo hospitalizado -como lo indican informes médicos de los Servicios de Cirugía y Medicina Interna del Hospital “Dr. Miguel Pérez Carreño” adscrito al Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), por adolecer una “TUBERCULOSIS DISEMINADA: a) Mulculoesquelética a.1) Enfermedad de Pott L4-L5, a.2) Absceso de músculo psoas izquierdo por Mycobacterium tuberculosis; b) Tuberculosis pulmonar”.

Es decir, una grave enfermedad.

La referida enfermedad requirió un complejo tratamiento médico el cual se fue atendiendo cumpliendo el protocolo correspondiente, que no ha culminado del todo.

Hasta que fue detenido en forma abierta e injustificada y puesto preso en el SEBIN, a Pablo se le venían realizando periódicamente evaluaciones, estudios tomográficos seriados para evaluar el tórax, abdomen y la lesión en la columna lumbar, sin embargo, como indica su médico de cabecera las secuelas de la compleja enfermedad de Pablo requerían mantener un control estricto del mismo, control que el SEBIN y el Tribunal donde está su caso, han impedido.

En los dos últimos meses Pablo ha presentado un fuerte “dolor intercostal de fuerte intensidad, con una grave dificultad respiratoria”. Muchas noches Pablo ha tenido situaciones de emergencia producto de las secuelas de su enfermedad y, según me informó su médico tratante, eso debe, muy probablemente, por su historia médica y antecedentes, a una “recidiva” de la enfermedad, es decir, a una recaída en la enfermedad.

En algunas oportunidades el SEBIN ha llamado a paramédicos para atender a Pablo. En un par de oportunidades llamaron a un médico más especializado debido a que los paramédicos no estaban capacitados para evaluar el complejo cuadro de Pablo.

Este médico le indicó a Pablo que estaba muy grave y eso mismo le informó al SEBIN, sin embargo, los Comisarios Jefes del SEBIN-Helicoide, cuyos nombres, por los momentos, me reservo, no han permitido ese traslado y tampoco nos han permitido copia de los diagnósticos y exámenes que se le han hecho a Pablo para poder requerir al Juzgado de la causa una orden de traslado a la Medicatura Forense.

Lo más grave actualmente es que las últimas emergencias y malestares que ha sufrido Pablo no han sido atendidas por el SEBIN, y sus funcionarios se han negado a llamar a un médico especializado para que acuda con la urgencia del caso a prestarle la asistencia debida. Incluso, el médico que en un par de oportunidades auscultó a Pablo en el SEBIN, prescribió una medicina intravenosa que el SEBIN solo le ha suministrado un par de veces y que lamentablemente no se la han seguido dando, lo cual complica la situación de salud de Pablo.

Por su parte, el Juzgado 29 de Juicio del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas se ha negado a proveer una solicitud presentada con estudios médicos sobre los antecedentes de la enfermedad, consignados en fecha 3 de febrero de 2015.

Alega el Tribunal (entre otras cosas), a cargo, por ahora, de la Juez Belén Prat, que sin estudios y exámenes del SEBIN actualizados no puede acordar el traslado de Pablo a Medicatura Forense. Mientras, por su parte, el SEBIN se niega a entregar esos informes a pesar que el Tribunal los requiere. Ese Tribunal ha estado SIN DESPACHO NI SECRETARÍA por mas de dos meses, es decir, ha estado sin prestar el servicio público de administración de justicia que, como servicio público, debe ser regular, continuo, ininterrumpido, eficiente y sin mayores formalidades que la realización de la justicia (Art. 257 de la Constitución), y la audiencia de apertura de juicio de Pablo a estado diferida por más de 4 veces..

Luego de hacer una minuciosa labor de investigación con el médico que en un par de veces lo atendió en el SEBIN, pude conocer que Pablo tiene una orden de ese médico para que sea trasladado urgentemente al Centro Médico Docente La Trinidad y le sean realizados exámenes (TX de Torax, TBC controlado, entre otros). Sin embargo, reitero, los Comisarios Jefes del SEBIN-Helicoide nos han negado copia y acceso a todas esas ordenes médicas y exámenes realizados a Pablo.

Pablo está cada día en una situación de salud que pone en peligro su vida, las autoridades del SEBIN lo saben y luego de yo tanto hablar con ellas, de buena voluntad, y de tantas gestiones realizadas al respecto, de lo que me he podido percatar es que no les importa la vida de Pablo, muy lamentablemente, parece que prefieren verlo agravarse lentamente.

En todo caso, ya hemos denunciado todo esto ante las autoridades competentes y seguiremos abogando por los derechos de Pablo a la libertad y, sobre todo, a su salud, ante todas las instancias pertinentes.

Pablo no es un político, es una victima de la política. Un daño colateral lamentable que, esperamos, no tenga que sufrir mucho tiempo más esta terrible, denigrante y lamentable situación.

En lo personal asumo ÍNTEGRA, COMPLETA y TOTAL responsabilidad por lo aquí señalado. Es mi deber y compromiso hacer todo lo que esté a mi alcance, legal y constitucionalmente, para denunciar la grave situación de Pablo Estrada, preso injustamente en el SEBIN desde julio de 2014.