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SIP: Libertad de expresión en la región se ha deteriorado

La SIP se centró en Argentina, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela.  (Foto Archivo/El Carabobeño) Juamed Chacín || jcha...

02 marzo, 2014

Incautan en Bogotá más de una tonelada de marihuana atribuida a las FARC

La Policía colombiana detuvo a una persona y se incautó de 1.346 kilos de marihuana de propiedad de las FARC, en un operativo que llevó a cabo en un populoso sector del sur de Bogotá, informó este domingo la institución.

EFE

El alijo procedía de los municipios de Corinto y Caloto, en el convulso departamento del Cauca (suroeste del país), señaló la Policía en un comunicado.

Según el documento, el sexto Frente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) pretendía comercializar la marihuana en Bogotá, especialmente en barrios del sur de la ciudad.

El conductor del camión en el que se transportaba la droga fue detenido y puesto a disposición de las autoridades judiciales, detalló la fuente.

El Gobierno del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y las FARC iniciaron en La Habana el pasado 24 de febrero el vigésimo primero ciclo de conversaciones con la expectativa de avanzar en el debate de las drogas y el narcotráfico.

Desde que se inició la negociación, que trata de terminar con el conflicto armado más antiguo de Latinoamérica, el Gobierno y la guerrilla han logrado dos acuerdos parciales sobre el tema de la tierra y el desarrollo rural y sobre la participación política.

La actual ronda de negociación finalizará el próximo 6 de marzo

HRW critica silencio de la OEA sobre VenezuelaHRW critica silencio de la OEA sobre Venezuela

Vivanco denunció a “agentes de la GNB y civiles armados partidarios del gobierno” por disparar contra las manifestaciones | Foto EFE

José Miguel Vivanco calificó de “gran error” que la OEA no intervenga en la crisis que el país vive

AP

El director de la división para América de la organización Human Rights Watch calificó como un “gran error” que la Organización de Estados Americanos no intervenga en la crisis política y social en Venezuela.
“La OEA tiene la responsabilidad colectiva de defender la democracia, las libertades y los derechos humanos en esta región”, dijo el chileno José Miguel Vivanco al diario El Mercurio.

Vivanco respondió a las declaraciones del secretario general de la OEA, el también chileno José Miguel Insulza, quien advirtió que el organismo “no va a intervenir en Venezuela ni en ningún otro país” mientras esté a cargo. Aseguró que Vivanco suele pronunciarse “antes de que pasen las cosas”.

Vivanco “dirige una organización no gubernamental, pero mi responsabilidad es con los estados que me han elegido”, añadió Insulza.

El director de la división para América de HRW consideró “muy desafortunadas” las declaraciones del exministro chileno y aseguró que “ignoran un principio básico del derecho internacional, según el cual los derechos humanos son universales”.

“Analizar la situación de un determinado país en el cual se están cometiendo abusos no constituye interferencia en los asuntos internos, sino más bien una responsabilidad de los estados miembros de una organización como la OEA, que tiene entre sus objetivos la promoción de los derechos humanos y la democracia en la región”, insistió el representante de HRW.

Vivanco reforzó además sus críticas al gobierno de Nicolás Maduro, que “ha respondido a las manifestaciones pacíficas mediante una combinación de tácticas abusivas propias de los regímenes autoritarios”
“Incluyen censurar a medios de comunicación, encarcelar arbitrariamente a uno de sus más prominentes opositores políticos, ordenar el arresto de otro y aplicar fuera brutal represión contra manifestantes”, enumeró.

Denunció también que “la represión de manifestantes durante protestas mayormente pacíficas en todo el país incluyó golpizas a detenidos y disparos a multitudes que no estaban armadas. Estos abusos han sido cometidos principalmente por agentes de la Guardia Nacional Bolivariana y civiles armados partidarios del gobierno”, subrayó.

Estudiantes colman la plaza Brión

La concentración se extendió por la avenida Francisco de Miranda (Reuters

Partidos políticos y sociedad civil acompañan a los estudiantes en su reclamo por el cese de la represión y por justicia para los fallecidos en el marco de las protestas que se intensificaron luego del 12 de febrero. Los estudiantes pidieron 15 minutos de cadena nacional.

El Universal

Caracas.- Miles de estudiantes acompañados por la sociedad civil y los partidos políticos de oposición colmaron la plaza Brión de Chacaíto luego de una movilización que desde cuatro puntos de la capital salió para exigir la libertad de todos los estudiantes, que se investiguen las muertes de las manifestaciones de los últimos días y el cese de la represión militar.

A las 11:00 am comenzaron a salir los estudiantes de la Universidad Central de Venezuela (UCV), la Metropolitana, la Santa María, Monteavila y la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) desde Bello Monte, Las Mercedes, Los Dos Caminos y La Castellana para reunirse en la plaza Brión de Chacaito y también exigir respuestas a la inseguridad, además de repudiar la censura en los medios de comunicación.

"Esto no es una lucha de opositores contra chavistas, esto es una lucha del pueblo contra el gobierno ineficiente", señaló el presidente de la Federación de Centros Universitarios de la UCV, Juan Requesens. "Maduro: usted hoy perdió las calles de Venezuela porque hoy las calles son del pueblo", dijo quien exigió al Gobierno, en nombre de los estudiantes,  15 minutos en cadena nacional para explicar las razones de la protesta al mencionar la oferta de sentarse en Miraflores a dialogar.

"No podemos avalar que nosotros vayamos a Miraflores (sede del Gobierno) a montar un circo y un show alrededor de una propuesta de paz del Gobierno", dijo el líder estudiantil.

Requesens dejó abierta la posibilidad del diálogo: "se piensa que nosotros vamos a ir a Miraflores, que podemos ir, pero si piensan que vamos a ir para desmovilizar al pueblo, pues no iremos a Miraflores".

El diálogo "¿va salir en cadena nacional?, esas son condiciones que tienen que estar", indicó el líder estudiantil en alusión a la demanda de transmisión por televisión para todo el país.

"Nosotros hemos pedido la liberación de nuestros compañeros, ¿los van a liberar?", añadió, al seguir enumerando sus planteamientos.

Razones para marchar

"La crisis en el país es tan mala que nosotros volvemos a marchar para mostrar que el venezolano quiere vivir mejor", dijo a la AFP Carolina Rodríguez, una maestra de 26 años que formaba parte de la marcha. "Esta marcha expresa una gran inconformidad con la crisis en el país por la inseguridad, la escasez y la inflación. Son problemas que nos afectan a todos (...) y el gobierno debería abrir un diálogo sincero, con disposición a tomar medidas para solucionar esto", dijo Lorena González. Mientras, su hermano, Saúl, portaba un cartel con el mensaje: "Amigo chavista esta lucha también es por ti. Acompáñanos", escrito sobre una cartulina roja.

La marcha recibió el respaldo del gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski quien escribió en su cuenta Twitter: "Todo nuestro apoyo a Estudiantes que convocan y son los protagonistas".

Ledezma no quiere "solidaridad post-mortem para Venezuela"

En la manifestación participaron dirigentes de oposición como Antonio Ledezma quien caminó desde la plaza Alfredo Sadel de Las Mercedes. 

Ledezma llamó a la comunidad internacional a poner sus ojos en Venezuela: "La comunidad internacional no puede estar ajena a lo que está pasando en el país. 

Nosotros estamos esperando la solidaridad, no la intervención de ningún gobierno, como lo hace este que permite la injerencia del gobierno cubano en nuestros asuntos, pedimos simplemente una palabra solidaria de la comunidad internacional. Aquí en Venezuela se están cometiendo una serie de desmanes, de atropellos y la comunidad internacional no puede lucir distante. 

Es preocupante el silencio que a veces asumen algunos gobiernos y organizaciones internacionales- Lo que no queremos es que después que se haya consumado una dictadura definitivamente, venga una palabra de pésame. Venezuela no quiere una solidaridad 'post mortem', Venezuela quiere una solidaridad activa en la hora actual".

Sobre el diálogo convocado por el gobierno nacional y al que han llamado a los líderes políticos de la MUD, Ledezma sostiene que las condiciones para ese diálogo se mantienen.

"Si el gobierno quiere dialogar que demuestre que los asiste una verdadera intención de resolver las dificultades, una de esas dificultades es la libertad de los presos políticos (...) Aquí estamos, manifestando como ciudadanos que formamos parte de un país en el que tenemos el legítimo derecho de luchar por la paz, por la convivencia y por el progreso al que tenemos derecho", insistió.

¡Con gases y perdigón! Manifestantes fueron reprimidos este domingo en Altamira


YOYOPRESS

En horas de la tarde de este domingo, en Altamira Sur, funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) reprimieron una manifestación estudiantil con bombas lacrimógenas.

El alcalde de Chacao, Ramón Muchacho informó que aproximadamente a las 4:25pm comenzaron a lanzar “gases lacrimógenos en Altamira Sur”. A través de su cuenta en Twitter, Muchacho señaló que a las “5:47pm SaludChacao atiende a 2 por contusiones/laceraciones y 3 por disnea por gases” y aseveró que “no hay heridos de bala”.

Aquí el Tweet

2M 4:25pm Gases lacrimógenos en Altamira Sur @Chacao

Estudiantes le dicen a Maduro que "perdió las calles" con multitudinaria marcha

Concentración estudiantil en Chacaíto el domingo 02 de marzo | @gabyarellanoM13

Cerca del mediodía del domingo, iniciaron las caminatas desde cuatro puntos de Caracas. Cada columna de la marcha tiene su tema de protesta:  la inseguridad, censura, escasez e injusticia en Venezuela

Cerca de las 12:00 pm iniciaron las movilizaciones de estudiantes desde cuatro puntos de los municipios Baruta y Chacao,  que concluyó conuna concentración en la plaza Brión, en las adyacencias de Chacaíto.
El gran despliegue recorrió diversos puntos de la sociedad desde la plaza Alfredo Sadel, en las Mercedes; La Castellana, Los Dos Caminos y Sábana Grande.

Cada columna de la marcha tuvo un tema propio: la censura, la escasez, la inseguridad y la injusticia.
Una vez en el punto de concentración el presidente de la Federación de Centros Universitarios UCV, Juan Requesens, dijo al movimiento estudiantil que esta lucha no es de opositores contra chavistas, sino "la lucha del  pueblo contra el gobierno ineficiente".

El dirigente estudiantil aseguró que la caminata de hoy es una muestra de que el presidente Nicolás Maduro perdió las calles. "Maduro: usted hoy perdio las calles de Venezuela porque hoy las calles son del pueblo", expresó.

Resaltó también que aunque son solidarios con el pueblo cubano, el movimiento estudiantil no quiere a su gobierno.

“En el Táchira se agotan la comida y el dinero”: testimonios

Panorama.com

A San Cristóbal se mudó la incertidumbre. La cordialidad prometió irse del Táchira hace veinte días, cuando una protesta estudiantil se salió de cauce, con la llegada de las primeras tropas del Ejército y la Guardia Nacional (GNB) al estado, el más occidental de la región andina, fronterizo con Colombia. Una zona que, según cuentan dos de sus habitantes, se está quedando sin alimentos, sin medicina y sin dinero.

Mauro Sciarra es periodista. Vive en Los Pirineos I, una zona de clase media del oeste de la capital del Táchira, encaramada en una colina. Está rodeada de zonas populares, los barrios Sucre y Libertador, y de una urbanización de clase pudiente, Pirineos Parte Alta. Padece, junto a 628 mil almas, el asedio de la ciudad.


El presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció la militarización del estado (el pasado 20 de febrero), por la violencia desatada tras protestas estudiantiles que comenzaron en San Cristóbal el 6 de febrero. Una manifestación estudiantil en rechazo a la violación de una estudiante en terrenos universitarios encendió la mecha. 

La versión oficial cuenta que hay paramilitares e intereses políticos infiltrados en las luchas callejeras que se libran en el Táchira, tema que incluso generó roces diplomáticos con Bogotá, por las acusaciones contra el expresidente colombiano, Álvaro Uribe.

Pero, según Sciarra, no se trata solo de eso. “Hay mucho descontento hace tiempo en una zona abandonada, una ciudad olvidada como San Cristóbal”, relata. “Esta mañana hice una cola en una panadería de la urbanización: ocho panes tras cuatro horas en fila”, dice vía telefónica.

“Los supermercados abren muy temprano, para vender lo que queda en los inventarios, se hacen larguísimas colas, para comprar lo que se pueda”, agrega aclarando que “las restricciones no son nuevas hace tiempo tenemos racionamiento para comprar”.

El desabastecimiento es, según dijo el presidente Maduro el viernes, “culpa de las barricadas”.
En Cordero, a 25 minutos al norte de San Cristóbal, Maritza de Olivares coincide, sin saberlo, con Sciarra. “Aquí llegamos al punto de estar aislados. No abren los supermercados, vivimos hace poco el saqueo de un negocio de unos chinos. No hay entrada ni salida ni por las Vegas de Táriba, ni por el puente de la Trasandina, sobre el río Torbes”.

En la capital, hasta el dinero se acaba. “Aquí siempre ha habido problemas de liquidez de efectivo, porque se llevan los billetes a Cúcuta, pero ahora se ha agudizado”, revela Sciarra. Observó “largas colas en cajeros y en los bancos que trabajan a media máquina, mientras pueden tener las puertas abiertas”.

La sultana del Torbes, el río sobre cuyas orillas fue fundada San Cristóbal en 1561 por Juan de Maldonado, conocida por sus calles empinadas, su fresco clima y su gastronomía, no podrá, este año, recibir a los miles de visitantes que temperaban en ella en Carnaval. “La Guardia Nacional (GNB) está en todas partes, pero más en la avenida Ferrero Tamayo, y en la avenida ULA”, relata Sciarra.

Las imágenes de enfrentamientos y barricadas llenan las redes sociales. “Apenas tumban las barreras vuelven a levantarlas”, apunta. En la primera reunión de la Conferencia Nacional por La Paz, el presidente Maduro calculaba los bloqueos en 40, pero reportes del corresponsal en la zona del diario El Mundo, de España, los ubican en 200. “Han desarmado a efectivos de la GNB, llenan las tanquetas con pintura. Nadie cede, no hay tregua”, agrega Sciarra.

La crisis se agrava por la falta de alimentos. Olivares revela que en Cordero, “los que crían pollos y gallinas han comenzado a venderlos. Un camión con verduras que pasaba por aquí y fue bloqueado, vendió las hortalizas para evitar que se le pudrieran. Hay productos que hace tiempo no vemos: leche, margarina, mayonesa, arroz”, agrega.

Allí no tienen transporte público hace 17 días, en San Cristóbal cumplieron dos semanas. Quien debe acudir a su trabajo lo hace de las únicas dos maneras posibles de transitar: en moto o a pie. Las reservas de gasolina no se han agotado porque la circulación de los carros es poco menos que imposible, así que muchos se abstienen de sacar sus carros.

Agrega que ha habido, en medio de la crisis, vandalismo. “Saqueos, quema de un parque infantil, han puesto pegamento en los candados de negocios para que no abran. En Cordero no se ve ni un policía ni un Guardia (Nacional). Me asombra ver toda esta violencia porque tengo unos pocos años viviendo en el Táchira y aquí vive gente amable”, agrega Olivares, nacida en Cabimas.


A Sciarra, nacido, criado y quien vive en el Táchira luego de estudiar en Maracaibo y haber completado un post-grado en España, le asombra cómo se perdió la alegría. “Todo este descontento del pueblo de San Cristóbal estalló. Las protestas no son solo en Pirineos. También en 23 de Enero, en Barrio Libertador, que son zonas populares”.


Uniformada de verde aceituna, en la angustia de no saber cómo se resolverá una situación de la que, públicamente, no se ve negociación, el Táchira espera. Sin pisca, sin turistas, con poca comida, gasolina y dinero. “En las farmacias se ven las despensas vacías, faltan cosas esenciales”, dice Sciarra, agradeciendo al cielo por haber podido encontrar, en medio de la crisis, el antihipertensivo para su madre.

Dejan en libertad a los 41 detenidos durante protesta en Altamira

Globovisión

El abogado, José Vicente Haro, anunció que fueron liberados las 41 personas detenidas el pasado viernes durante una protesta en Altamira.

Según informó en su cuenta de Twitter la decisión del juez fue "medida de libertad con régimen de presentación", excepto en el caso de los extranjeros. Mencionó a la periodista italiana y a un ciudadano portugués

Dieron libertad plena a fotoperiodista italiana Francesca Commissari

Commissari estuvo en el grupo de 41 aprehendidos por las fuerzas militares. Otro extranjero, un ciudadano portugués, también recobró la libertad, sin cargo alguno. Los demás fueron liberados, aunque deben respetar medidas cautelares impuestas por los juzgados, de acuerdo con fuentes judiciales.

Los tribunales otorgaron la libertad plena a la fotoperiodista italiana Francesca Commissari, colaboradora de El Nacional, quien fue detenida el viernes en Altamira, municipio Chacao, en un operativo especial de la Guardia Nacional.

Commissari estuvo en el grupo de 41 aprehendidos por las fuerzas militares. Otro extranjero, un ciudadano portugués, también recobró la libertad, sin cargo alguno. Los demás fueron liberados, aunque deben respetar medidas cautelares impuestas por los juzgados, de acuerdo con fuentes judiciales.

 Todos los detenidos fueron trasladados el sábado a las 8:00 pm al Palacio de Justicia en Caracas donde fueron presentados ante los jueces por los fiscales del Ministerio Público en audiencias que finalizaron aproximadamente a las 2:30 am. Primero se conoció de la liberación de 3 adolescentes cerca de la medianoche y luego de los demás involucrados en el caso.

El patrón de la muerte

La reconstrucción de los fallecimientos de Robert Redman, Génesis Carmona, Geraldine Moreno y José Alejandro Márquez revela acciones y omisiones que comprometen a la Guardia Nacional Bolivariana con homicidios de civiles o con perpetradores de esos delitos cometidos a partir del 12 de febrero

Puede que Robert Redman, Génesis Carmona, Geraldine Moreno y José Alejandro Márquez nunca se hayan conocido. Puede que alguno de ellos haya tenido apenas tiempo para leer el nombre del otro en las redes sociales. Puede que la mayoría piense que solo tienen una cosa en común: que forman parte de la lista de 18 venezolanos fallecidos desde el 12 de febrero, cuando una ola de protestas, disturbios, cierres de vías públicas y represión de cuerpos militares y policiales se convirtió en noticia mundial por el efecto que esa convulsión puede tener en el futuro de Venezuela.

Redman fue asesinado en Chacao de un tiro en la cabeza el 12 de febrero; Carmona fue víctima de un disparo en la cabeza el 18 de febrero en Valencia; Moreno perdió la vida el 22 luego de recibir dos descargas de perdigón en el rostro en la capital  carabobeña; y Márquez falleció por graves lesiones en el cráneo luego de una operación militar de orden público. 

En todos los casos hay denuncias que apuntan a que las acciones y omisiones de la Guardia Nacional Bolivariana han sido la causa de las muertes o han estado vinculadas con las situaciones que las originaron. El Jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, Vladimir Padrino, pidió en Twitter el 27 de febrero no caer "en el juego de hacer ver a la FANB como instrumento de represión”.

La reconstrucción de esos casos –basada en relatos de testigos, actas policiales, documentos, videos y fotografías– arroja pistas sobre cómo integrantes del componente de la FANB se han excedido en el uso de la fuerza, pero también refleja otro punto que debe ser investigado: la posible actuación coordinada con quienes perpetraron los homicidios.

Los asesinos se colaron detrás de la GNB
Una tanqueta blanca de la Guardia Nacional Bolivariana subió desde la avenida Francisco de Miranda por el bulevar Arturo Uslar Pietri y dobló a la derecha, en contravía, en la esquina de la calle Monseñor Juan Grilc, que lleva al dispensario del Seguro Social y al viejo mercado de Chacao. Detrás de ella venía un pelotón motorizado de guardias nacionales –entre 40 y 60 funcionarios– y poco después 2 hombres vestidos con chaquetas negras en una motocicleta de ese color: fueron ellos quienes, al cabo de unos minutos, hicieron los disparos que mataron a Robert Redman, estudiante de aviación de 31 años de edad, e hirieron al menos a otros 2 jóvenes. Eran más de las 8:00 pm del 12 de febrero y la jornada violenta del aniversario de la Batalla de La Victoria aún no había finalizado.

“Varios guardias se bajaron apuntando hacia las ventanas, amenazaban como si quisieran que no nos asomáramos”, afirma un testigo. Los pasillos de algunos edificios cercanos quedaron manchados con los restos de las bombas lacrimógenas que la GNB disparó esa noche contra las residencias. 

Militares y estudiantes se habían enfrentado en la avenida Francisco de Miranda y los muchachos se replegaron corriendo al norte por el bulevar que conduce al Centro San Ignacio. Entraban en algunos inmuebles y locales cuando les lanzaban los gases o les disparaban perdigones. 

Luego, con terquedad, se reagrupaban. Esa noche Redman no estaba dispuesto a abandonar la zona de conflicto. Habían transcurrido pocas horas de los asesinatos de Juan Montoya –miembro de un colectivo del 23 de Enero– y Bassil Dacosta –joven carpintero– en las adyacencias de la Fiscalía General de la República en medio de los disturbios con los que terminó la marcha de estudiantes y opositores ese día. Redman había cargado a Dacosta cuando aún le quedaba un hilo de vida: las investigaciones posteriores vincularon a funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia con esos dos homicidios.

La tanqueta y los guardias motorizados llegaron hasta la esquina del mercado viejo de Chacao, donde hay un mural en honor al terrorista venezolano Carlos “el Chacal” y dieron la vuelta para regresar al oeste –esta vez en el sentido correcto de la flecha– por la misma calle para luego enfilarse hacia el norte. Cuatro testigos concuerdan en una observación: detrás de los guardias motorizados venían los homicidas, que se quedaron agazapados en la calle adyacente al mercado viejo. Los militares los dejaron actuar.  

Vecinos del lado este y oeste de la calle Monseñor Juan Grilc coinciden en que pasaron de 5 a 10 minutos entre la retirada de guardias y la salida de la motocicleta con los asesinos. Todos aseguran que la vieron avanzar en dirección oeste, hacia la esquina donde está la cancha Néstor “Látigo” Chávez. 

Los hombres que iban en el vehículo tenían cascos con viseras que cubrían por completo sus rostros. Primero hicieron una parada a la altura del dispensario del Seguro Social y luego avanzaron hacia la esquina frente a la cancha. En el lugar ya había entre 20 y 30 personas reunidas de nuevo entre manifestantes, curiosos y otros.

“Habíamos salido de nuevo. Unos estaban en la esquina de más abajo, pendientes de si la GNB subía otra vez desde la avenida Francisco de Miranda. Ese día pasaron muchas motos y nadie le prestó atención a la que venía de la calle oscura de enfrente. Cuando estaba a pocos metros del rayado, los tipos se detuvieron, giraron como para retornar al Seguro e inmediatamente se escucharon los disparos. Una persona cayó como a tres metros de mí y corrí en dirección contraria a la moto. 

Más adelante vi a una muchacha herida”, relata un estudiante universitario que participó en la protesta esa noche.

Fue Redman quien cayó muy cerca de una alcantarilla en la esquina de la cancha, con un tiro preciso que entró por el lado derecho de su frente, de acuerdo con actas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas. Vestía jean, camisa beige con el dibujo de una estrella, un suéter azul y blanco y una bandera nacional como pañuelo, la misma ropa con la que había participado en la protesta de la mañana y cargado a Dacosta. La muchacha herida, de 20 años de edad, recibió un tiro en el tórax que le comprometió parte de un pulmón.

En su cuenta de Twitter, @EscualidoReload, Redman escribió a las 6:25 pm un tuit que resumía su jornada: “Hoy me pegaron una pedrada en la espalda, un cascazo por la nariz, tragué bomba lacrimógena, cargué al chamo que falleció, y ¿tú qué hiciste?”. Su padre, Derek Redman, de 77 años de edad, calcula que su hijo salió de la casa a Chacao cerca de las 7:00 pm. “Cuando llegué en la tarde lo encontré en la computadora poniendo fotos de la marcha en Facebook. 

Tenía el brazo izquierdo lleno de sangre y le pregunté si lo habían rasguñado. Me dijo que era la sangre del muchacho que cargó. Vimos unas fotos y me explicó que no se enfocó en los voceros en la tarima, sino en la gente y en la concentración. 

Cuando dijo que iba a salir, le advertí que era peligroso. Él se llevó su cámara, para todos lados la llevaba. Le gustaba registrar de todas esas actividades”, recuerda el padre de Roberto, que era hijo único y había perdido a la madre hace 12 años.

Las fotos del álbum familiar muestran a Roberto Redman adolescente sentado en un simulador de vuelo en una sala de videojuegos. Hace 2 años su padre pudo empezar a costearle la carrera en 2 escuelas de aviación. 

La bitácora de piloto del fallecido tiene pocas hojas llenas; en octubre del año pasado completó 55,5 horas de vuelo y planeaba buscar empleo en los aeropuertos. En otras fotos la víctima aparece con su madre en una de las cumbres del Ávila, o en La Carlota cerca del fallecido presidente Hugo Chávez, cuando en 1999 –con 17 años de edad– participó como voluntario para llevar comida a las víctimas del deslave en Vargas. También era corredor. 

Sus zapatos de entrenamiento desgastados aún están al pie de su cama, así como una pesa y su bola de boliche, un deporte con el que ganó varios trofeos que exhibe un estante de la sala.

A las 7:21pm del día de su muerte, Roberto escribió en la red social “Arde Chacao”, junto a la foto de una barricada en la avenida Francisco de Miranda. “#ALmomento Herido en antebrazo de perdigón de plomo en Chacao”, trinó al cabo de media hora. “¿Dónde andas metido?”, le preguntó uno de sus seguidores. 

La respuesta de Redman fue su último tuit, a las 8:17 pm: “En Chacao”. Treinta minutos después, el alcalde Ramón Muchacho confirmó que había un muerto en las protestas de esa noche. 

Dos testigos que vieron cómo la moto de los pistoleros se aproximaba de frente señalan que el parrillero fue quien sacó el arma e hizo varios disparos. Otras tres personas que en ese momento se encontraban cerca del dispensario aseguran que vieron a la moto huir por esa misma calle, a contravía. 

El acta del Cicpc sobre el caso, fechada el 13 de febrero, señala que en el lugar del crimen se recolectaron 13 conchas de balas calibres 9 milímetros, de 4 marcas diferentes a las encontradas en la escena del crimen de Dacosta y Montoya. Hubo comentaristas que relacionaron el asesinato del joven carpintero perpetrado en la mañana con el de Redman.

La directora de la organización Control Ciudadano, Rocío San Miguel, experta en temas de seguridad y defensa, escribió tres días después en su cuenta de Twitter: “El mundo entero debe saber que a Roberto Redman lo asesinaron de un tiro en la nuca porque vio quien había asesinado horas antes a Bassil Dacosta”. Las actas policiales indican que en la zona fueron recogidas dos gasas con sangre de Redman, un teléfono Blackberry y una gorra azul, aunque no se menciona la cámara.

Se precisa el modelo de la moto usada por los homicidas: una Kawasaki KLR 650. Redman padre recuerda que un policía le dio detalles: “Según los funcionarios, el que disparó tenía un pantalón verde militar, chaqueta negra y casco entero”. Antes de enterrar a su hijo, Derek Redman hizo que le pusieran a Roberto una gorra como la que lucía en casi todas las fotos y la bandera grande que el muchacho siempre llevaba a las marchas.

Guardias que  guían a motorizados
Tres de la tarde del 18 de febrero en la avenida Cedeño de Valencia. Estudiantes protestan en un área de 150 metros. Aparece un grupo de motorizados con armas y se para a menos de 100 metros de los opositores. Tras intercambiar insultos, al menos 3 pistoleros accionan sus armas. La Guardia Nacional Bolivariana no actúa en ningún momento. Resultado: un muerto y 8 heridos.

Pocos minutos antes de las 8:00 pm del 19 de febrero en la entrada principal de la urbanización Tazajal, también en la capital de Carabobo. Vecinos queman cauchos y trancan una vía de servicio a la autopista. A 200 metros, otros observan la protesta. La GNB llega disparando perdigones sin mediar palabra. Ataca también a quienes observaban. Resultado: un muerto y varios heridos.

Por acción u omisión, la GNB ha tenido responsabilidad en los dos sucesos en los que hubo fallecidos en Valencia durante las protestas. “Actúan como si respondieran a directrices políticas”, señala Liliana Gutiérrez, tía de Enyerson Ramos, uno de los heridos de bala en la Cedeño. “Tiraron a matar y se fueron”, asegura sobre la acción de los militares Rosa Orozco, madre de Geraldine Moreno, que murió en Tazajal.
Emboscados. Ocho cuadras. 

Todo el suceso vinculado con la muerte de Génesis Carmona y los ocho heridos de bala en la avenida Cedeño ocurrió en ocho cuadras, entre las intersecciones con la avenida Bolívar y la Fernando Figueredo.

Varios comerciantes que llegaron al lugar después de las 6:00 am de ese día coinciden en que la zona amaneció tomada por la GNB con varias motos y tres tanquetas.


Los estudiantes fueron a intersección de la Bolívar con la Cedeño a las 10:00 am y desde ese momento la Guardia empezó a replegarse, movilizándose hacia otros lugares y dejando desguarnecida parte de la manifestación. Se apostaron al principio y al final de la Cedeño, por lo que los estudiantes quedaron confinados en esa vía.

Pasadas las 11:00 am los opositores empezaron a caminar hacia el Palacio de Justicia, que está ubicado a 1,2 kilómetros del lugar. Mientras caminaban las ocho cuadras, hallaron el piquete de la GNB en ese punto, con el fin de impedir el paso de la marcha. Unos dialogaron y lograron continuar, pero otros quedaron rezagados en la Cedeño.

Mientras esto ocurría, la Fuerza de Motorizados de Carabobo se reunía, a petición del gobernador Francisco Ameliach (el día anterior envió un tuit en el que exigía un “contraataque fulminante”), en el Comando Regional Número 2 de la GNB, en la zona industrial. 

En un video grabado esa mañana se escucha un discurso de alguien que no se logra identificar, que le pide a los motorizados ir “al contraataque, a sacar a los fascistas de aquí”. El alcalde opositor Enzo Scarano asegura que es la voz de Ameliach. En el CORE 2 estuvieron hasta las 11:00  am.

A la 1:00 pm miembros de la Fuerza de Motorizados decidieron ir al lugar de la manifestación. Gilberto Ceballos, director del Instituto Nacional de Tránsito Terrestre de Valencia y líder de la organización, estuvo en la reunión del CORE 2 y también iba en moto con el grupo. Advierte que encontraron un piquete de decenas de guardias nacionales y no pudieron entrar por la parte baja de la Cedeño. 

Estaban tratando de llegar, dicen, a la casa del PSUV, la cual supuestamente estaba siendo rodeada por algunos opositores.
Los motorizados afectos al gobierno se acercaron a la casa del partido por otras vías y se encontraron con los estudiantes. Ceballos asegura que todos mantuvieron la paz. 

Hay dos videos tomados a la 1:30 pm a unas cuadras de la sede del PSUV que muestran a un grupo de motorizados encapuchados y armados encabezado por guardias nacionales en moto. "Vete de ahí, que viene la guardia con los chavistas atrás", se escucha decir en el material audiovisual. "¡A ellos sí los cuidan! ¡Apoyados por los militares!", dice otra persona del video.

Pasadas las 3:00 pm comenzó la balacera en la Cedeño. Mecánicos que trabajan en la avenida afirman que simpatizantes del oficialismo también entraron a pie usando una escalera auxiliar. Una testigo dice que el piquete de la guardia desapareció cuando se inició una primera tanda de detonaciones. Los motorizados llegaron lanzando cohetes y los estudiantes se replegaron hacia abajo cerca del Metro, en el cruce con la Bolívar.

Enyerson Ramos, que fue herido de bala, afirma que un grupo chavista se apostó en la avenida Carabobo, justo al frente de ellos. Intercambiaron insultos y se lanzaron piedras hasta pasadas las 2:00 pm. Se fueron y al rato regresaron en moto a través de esa avenida, que ya no tenía ningún resguardo militar. 

Tras seguir los insultos por unos 15 minutos, al menos 3 sujetos sacaron pistolas y dispararon. Lo hicieron desde la esquina de un local como quedó registrado en un video tomado por unos pacientes de la Clínica Venezuela.

Ramos fue uno de los primeros heridos. Cuando escuchó las detonaciones se volteó y empezó a huir, pero una bala le pegó por la espalda y le salió por el tórax. Corrió una cuadra hasta darse cuenta de que estaba herido porque tenía la camisa mojada de sangre. 

Un motorizado le prestó auxilio y lo bajó por la Cedeño para llevarlo al Centro Médico Guerra Méndez, a menos de un kilómetro del lugar. En la ruta se topó con un piquete de la GNB, posiblemente el mismo que había encontrado  la Fuerza Motorizada, según Ceballos. Los militares no los dejaron pasar y tuvieron que tomar una vía alterna más larga.

Ceballos asevera que los pistoleros no son de su grupo. Agrega que nunca estuvieron en ese punto de la Cedeño y alerta sobre la existencia de “radicales” que no responden a ninguno de los dos sectores políticos. Pide no seguir culpando a los motorizados porque se están generando fricciones que “se pueden salir de las manos”.

Génesis Carmona, que murió de un tiro en la parte trasera de la cabeza que recibió en las cercanías de la estación del Metro, fue la última en llegar a la clínica y la trasladó el mismo motorizado que llevó a Enyerson. Su herida pudo ser causada por esos pistoleros que fueron bajando hasta ese punto: hay videos en los que se les ve disparar a menos de 200 metros de donde ella estaba. 

Hicieron que los jóvenes se replegaran y tomaron sin problema el control de toda la avenida. El ministro de Interior, Miguel Rodríguez Torres, dijo que a Carmona le dispararon por detrás y que suponía que el tiro "vino de sus filas". El material gráfico muestra que los que disparaban hicieron huir a los manifestantes, que les dieron la espalda para correr avenida abajo.

Trabajadores de la zona señalan que en medio de la balacera unos motorizados de la GNB entraron a la avenida Cedeño provenientes de la Figueredo. En vez de seguir hacia los pistoleros, cruzaron a la derecha en la calle Briceño Méndez y se perdieron de vista.

A quemarropa. Desde la tarde había sido montada una barricada en el semáforo de la avenida Valencia frente a la autopista. Vecinos de los edificios Tazajal Suites y Bayona Country,  a 200 metros del lugar, observaban la situación. A las 8:00 pm apareció por primera vez la GNB. Lo hizo en unas 10 motos con 2 funcionarios cada una. Los parrilleros dispararon perdigones.

Los manifestantes corrieron hacia los edificios. Tres intentaron saltar el portón del Tazajal Suites para resguardarse. Uno no lo logró y recibió varios perdigonazos en la espalda. Moreno corrió hacia su edificio y volteó mientras lo hacía, por lo que recibió una ráfaga en la cara que la hizo caer. 

Una moto de la Guardia se paró a unos dos metros de la muchacha y el parrillero se bajó. Le disparó a quemarropa en la cara. Los médicos que la trataron aseguran que los perdigones eran de metal. Murió dos días después.

Vecinos informaron que hay un video que dura menos de un minuto. La persona que lo grabó no lo subió a Internet, pero lo entregó al Ministerio Público. Varios fiscales nacionales acudieron al lugar el 24 de febrero para iniciar las investigaciones.

Una fractura compromete a los militares en Candelaria
“Se tropezó con una señora y cayó al piso”. Los guardias nacionales dieron esa explicación cuando los médicos del hospital Vargas les preguntaron por qué el paciente que llevaron esa noche a la emergencia –el ingeniero informático José Alejandro Márquez, de 45 años de edad– tenía una fractura en la base del cráneo. Los uniformados, adscritos al Destacamento Norte del Regimiento Capital de la Guardia del Pueblo en Maripérez, escribieron una versión semejante en el acta policial: patrullaban en Candelaria cuando un hombre les gritó improperios, les lanzó una botella, se negó a ser requisado,  intentó huir corriendo, chocó contra una mujer, se desplomó al piso y se golpeó la parte posterior de la cabeza. 

Esa historia, sin embargo, no coincide con la reconstrucción de los sucesos del 19 de febrero, cuando se ejecutó en varios puntos de Caracas una operación nocturna de represión de manifestantes opositores que bloqueaban calles en la ciudad.

Márquez se encontraba en las adyacencias de la esquina de Candilito cuando los militares irrumpieron en una camioneta Toyota. En esa zona los opositores habían colocado una barricada, con basura en llamas, en la avenida Urdaneta, en pleno centro de Caracas, en un área no muy lejana del palacio de Miraflores, donde el presidente Nicolás Maduro y voceros del gobierno han dicho que no tolerarán cierres de vías como fórmula de expresión de malestar político.

El ingeniero usaba su teléfono inteligente para tomar fotos y videos que subía en tiempo real a su cuenta de Facebook. Los militares bajaron del vehículo y comenzaron a disparar perdigones sin mediar palabras. Un grito anónimo a los funcionarios dio un giro a la situación: “¡Los están grabando!”. 

Fue entonces cuando dirigieron la atención hacia un hombre calvo, en franela y jean: era Márquez. Dos de los uniformados se adelantaron para ordenarle que les entregara el aparato, pero él se negó. Un testigo señala que uno desenfundó un arma de manera intimidatoria. Cuando los demás guardias nacionales se acercaban para rodearlo, el ingeniero decidió correr.

Mientras lo hacía se oyó una detonación y un grito de los agentes del orden: “¡Chamo, le dimos!”. Márquez efectivamente había caído, aunque no por un disparo, sino por un tropiezo. Los presentes aportan un dato clave: se desplomó de frente y se golpeó la parte delantera –no la trasera– de la cabeza. Desde el suelo levantó la mano como señal de que se iba a incorporar. Fue entonces cuando le arrebataron el teléfono, lo golpearon una vez y se lo llevaron. 

Eran aproximadamente las 9:00 pm, el presidente Nicolás Maduro hablaba de medidas económicas en  una cadena de radio y TV mientras las redes sociales explotaban con relatos fragmentados de las acciones de la GNB y de civiles armados en varios puntos de la ciudad, incluido ese del centro capitalino donde vecinos captaron en un video parte de lo que ocurrió con el ingeniero.

Los familiares de Márquez se preocuparon por haber perdido contacto con él  y salieron a buscarlo esa misma noche sin información alguna de los militares. 

Cuando llegaron al hospital Vargas una médica que no se identificó hizo una confesión. “Nos dijo que hubo doctores que tuvieron que intervenir porque  en el hospital le estaban pegando los militares”, contó Ernesto Márquez, padre de la víctima, que no tiene dudas de que su hijo fue salvajemente agredido mientras estuvo detenido por los guardias nacionales. “Lo secuestraron, lo robaron, lo golpearon y lo tiraron”, añadió. 

Médicos que trataron el caso fueron consultados sobre el punto y negaron que el paciente recibiera tales maltratos en el centro de salud. Los parientes, sin embargo, dudan de que la caída haya provocado una lesión de tal magnitud que causara la muerte cerebral del hombre en día y medio y su fallecimiento cuatro días después de que fue aprehendido.

Márquez ingresó en el centro asistencial y le diagnosticaron traumatismo cráneo encefálico leve. La sangre en los oídos era señal clara de la lesión. Estaba consciente, aunque alterado, confundido y agresivo, según describen los especialistas. Anotó su nombre y aportó algunos datos personales. 

Los médicos consultados afirman que no pudo, sin embargo, dar un relato coherente de qué le pasó. En la institución fue imposible hacerle una tomografía, pero la primera evaluación con la escala de Glasgow –procedimiento aplicado para medir el nivel de consciencia– dio un resultado de 14, cercano al grado idóneo de 15.

Márquez fue trasladado al Centro Médico en San Bernardino luego de que sus familiares consiguieron una ambulancia. Las nuevas evaluaciones revelaron el crecimiento de un edema cerebral, el desplome de los indicadores de consciencia e imágenes del cerebro que hacían temer un daño severo. 

En la sala de cuidados intensivos lo visitaron el jueves dos civiles que se identificaron  como fiscales del Ministerio Público y que querían conocer su estado de salud. El viernes, a las 2:15 pm, se les comunicó la noticia de la muerte cerebral y el domingo, cerca de las 5:00 pm, el fallecimiento.

Los abogados del Foro Penal asumieron el caso. Gonzalo Himiob afirma que tiene documentos que le permiten probar que el ingeniero fue llevado por la GNB al hospital con una fractura en la parte trasera de la cabeza y que esa lesión lo mató.

Que esté comprobado que los militares lo hayan trasladado al hospital es relevante. Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional,afirmó en su programa de VTV Con el Mazo Dando que el ingeniero era un mercenario que fue asesinado por sus compañeros. Sus únicas pruebas fueron fotografías del Facebook de Márquez  que lo mostraban con lo que parecían vestimenta y armamentos militares. 

El diputado obvió que la víctima practicaba un deporte denominado Airsoft –como lo aclaró la federación venezolana de la disciplina– en el que se usan réplicas de armas y atuendos semejantes a los de los soldados. Márquez nunca se contuvo de hacer bromas pesadas sobre Maduro –“Si me dan el chance le vuelo ese c…”–, pero no iba más allá, según su familia. “Se limitaba a asistir a marchas y pensar que el país podía cambiar”, dice Himiob.

Trasladaron a 41 detenidos al Palacio de Justicia

A través de una cuenta en Twitter, Commissari logró avisar a una colega que había sido detenida por la GNB | Foto Archivo El Nacional

Los aprehendidos –entre los cuales hay tres que no alcanzan  la mayoría de edad– llegaron a las 8:00 pm a la instalación. La fotoperiodista italiana Francesca Commissari, quien ha sido colaboradora de El Nacional, también está en la sede de los tribunales

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Un grupo de 41 personas detenidas el viernes en Altamira en un operativo de la Guardia Nacional fueron trasladadas desde el Fuerte Tiuna al Palacio de Justicia donde se celebrarán sus audiencias de presentación.

Los aprehendidos –entre los cuales hay tres que no alcanzan  la mayoría de edad– llegaron a las 8:00 pm a la instalación. La fotoperiodista italiana Francesca Commissari, quien ha sido colaboradora de El Nacional, también está en la sede de los tribunales.

Se espera que la presentación de los aprehendidos se inicie en pocas horas. Trascendió que un juez conocerá del caso de Commissari, que otro se encargará del expediente de un ciudadano portugués, que los tres menores de edad estarán en juzgados correspondientes y que el resto estará a las órdenes de un mismo tribunal.
Más temprano, Lilia Camejo, abogada Foro Penal Venezolano, confirmó que la ONG pudo reunirse la mañana de este sábado con los 41 detenidos anoche en la plaza Altamira de Caracas por la Guardia Nacional Bolivariana.

A las 11 de la mañana Camejo informó las 10 mujeres y 31 hombres capturados durante la dispersión de la protesta que se desarrollaba en el municipio Chacao se encuentran en buen estado de salud.

“Están en el Destacamento de Seguridad Urbana que depende del CORE 5, dentro del Fuerte Tiuna. No sabemos si la audiencia de presentación será hoy o mañana. Desconocemos cuales delitos les van a imputar”, indicó.

La abogada explicó que hoy se les practicarán los exámenes médicos a todos para verificar su estado de salud. “Ninguno ha sido maltratado aquí en Fuerte Tiuna. Los tres que tienen moretones son producto del momento de la aprehensión anoche. Nos dijeron que les dieron comida, que no han sido maltratados y constatamos que no están esposados”, relató Camejo.

La abogada confirmó que la Directora de Derechos Fundamentales del Ministerio Público y el fiscal segundo del Área Metropolitana de Caracas están desde anoche atendiendo el caso. “Esta mañana, ambos estaban en Fuerte Tiuna”, afirmó.

Periodista italiana. Entre los detenidos se encuentra la fotoreportera de nacionalidad italiana, Francesca Commisari, colaboradora de El Nacional. Lilia Camejo confirmó que se entrevistó con ella y se encuentra bien. “Tomaremos su defensa. Hasta el momento no se había presentado ningún representante consular. No sabemos qué delitos le van a imputar”, indicó.

Por su parte, el también integrante del Foro Penal Venezolano, Alfredo Romero, exhortó a través de su cuenta Twitter a los familiares de los detenidos para que se dirijan al Palacio de Justicia en Caracas a esperar por la audiencia de presentación, que se realizará en las próximas horas (hoy o mañana).

Las mujeres detenidas son: Mariluz Vegas, Valeria Diaz, Ana Triana, Shakira Casal Camacho (menor de edad), Giseth Dayana Francis, Lisbel Sanguino Flores, Catherine Romero Navarrete, Patricia Arandi Escobar, Francis José María Blanco y Francesca Commisari.

Entre los hombres detenidos ayer en plaza Altamira se encuentran: Luis Guillermo E. Fuemayor, Juan Pablo Ficano Baloa, Antonio José Ortiz Jiménez, Erick Said Bastos, Edver Leonardo Castillo Marquez, Oscar Onelvis Pacheco Zambrano, Jorge Ricardo Martínez Contreras, Joan Manuel Colon Rodríguez, Cristian Jesús Capriles, Ricardo José Hernandez Crespo, Josman Rafael Manco Montilla, José Luis Medina, Luis Ernesto Riera Jiménez, Cristian Guillermo Geniselmeyer Sierra, Jean Carlos Pardo Mendoza, Mauricio Otadiani Rodríguez, Argenis Alexander Peña, Luis Antonio Torrealba Montilla, Cristian Márquez Pérez, Fabio Caspostrini Vidal, Beko Colompani Girardi, Jacinto Goncalves Cuello, Ricardo Manuel Ferrerira, Luis José Escobar Guerra y Héctor Rafael Astudillo Ibarra.