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SIP: Libertad de expresión en la región se ha deteriorado

La SIP se centró en Argentina, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela.  (Foto Archivo/El Carabobeño) Juamed Chacín || jcha...

19 abril, 2010

Cuerpos de Valero y Carolina no han sido trasladados por falta de dinero

Cuerpos de Valero y Carolina no han sido trasladados por falta de dinero






Mawampy Bonillo
PANORAMA

Desde este domingo en la noche, los familiares de Jennifer Carolina Viera de Valero esperaban, en El Vigía, por el cuerpo de la muchacha.

Luego, su madre, Mary Sorany Finol, llamó desde Valencia para decir que la trasladarían este lunes “porque a Caro, la traerían ya preparada”.

Pero, hoy amaneció y al cadáver de “Caro” se unió el de su esposo, Edwin ‘El Inca’ Valero.

El traslado lo había prometido el Gobierno del estado Vargas, pero no fue posible. Tampoco desde la gobernación de Mérida se han obtenido respuestas, dijeron esta mañana los familiares.

El Alcalde de El Vigía, ofreció la ayuda logística a la familia y actualmente se intentan realizar los trámites.

El tormento del Inca Valero: “Me acosté con ella, y cuando me levanté mi esposa ya estaba muerta”


El Nacional ofrece hoy un trabajo de Javier Ignacio Mayorca con una entrevista a Edwin Inca Valero desde la celda en la que estuvo recluido luego de matar a su esposa.


El boxeador aun se encontraba bajo los efectos del alcohol y de la cocaína cuando habló con el periodista de El Nacional. En esta entrevista se cuentan detalles de un deportista que se sentía solo y que no admitía el crimen contra su esposa.

Por otra parte, el diario deportivo Líder ha publicado una entrevista con Kenya Finol, prima de la occisa Jennifer Carolina de Valero.

La mujer reveló a Líder que el boxeador andino llamó por teléfono a la casa de su pareja, luego del asesinato y les comunicó: “Llamó se notaba drogado y dijo con voz tranquila que a Carolina la habían matado unos sicarios que estaba muerta en un hotel en Valencia porque los estaban persiguiendo”.

La misma versión fue la que afirmó Valero ante la policía de Carabobo. “Yo no la maté, unos sicarios nos estaban persiguiendo y la mataron a ella”, señaló una fuente cercana que estuvo presente adentro de la policía.

Este es el reporte completo que nos ofrece El Nacional:

En el lugar más recóndito de la Comandancia General de la Policía de Carabobo, el campeón mundial de peso ligero Edwin Valero comenzó a deprimirse.

El efecto de la cocaína mezclada con el alcohol iba desapareciendo, y en su lugar quedaba la resaca. Una sensación que él ya conoce.

Es un detenido de cuidado, advirtieron los funcionarios que lo custodiaban. El hombre asomó los brazos por los barrotes de la celda que tiene para él solo. Ya le quitaron la chaqueta vinotinto que tenía en la mañana, cuando llegó. Como no llevaba franela, podían verse algunos de los tatuajes que solía exhibir en el ring, cuando la fortuna le sonreía. Religión y patriotismo están grabados en su pecho y brazos.

En la celda contigua, el líder de los detenidos golpeó la puerta, para llamar la atención: “Edwin, mi amor, aquí te tengo un juguito para cuando quieras”. Valero no se inmutó. Por el contrario, sus primeras palabras fueron una petición. El boxeador no quería privilegios. Deseaba que lo pusieran con los demás reos.

“Me siento solo. Necesito hablar con alguien”, expresó.

Viaje interrumpido

La memoria del boxeador todavía no se ha recuperado. Hay numerosas lagunas y contradicciones en su relato. Recordó haber salido el sábado de El Vigía, estado Mérida, con su esposa, Jennifer Carolina Viera Finol, de 24 años de edad.

“Yo iba para Cuba a un tratamiento de rehabilitación. Pero no tenía pasaporte, lo perdí. Así que íbamos a estacionarnos en La Guaira hasta que me lo dieran. El vuelo iba a ser ayer”, explicó.

Valero conducía un Toyota Land Cruiser azul, placas IAP900. Decía que la relación con su cónyuge había mejorado.

Que ella quería ayudarlo a que se recuperara de su adicción a los psicotrópicos.

“Nos fuimos por la vía del páramo. Ya desde entonces yo iba tomando vodka. Bebía y bebía.

De repente, me doy cuenta de que alguien me viene siguiendo. Eran como las 10:30 pm.

Aceleré hasta que llegamos a un peaje y le dije a un sargento que querían robarnos o secuestrarnos. No recuerdo bien cuál peaje fue. Luego de un rato allí, el hombre nos dijo que fuéramos al hotel Intercontinental.

Vine a Valencia porque querían secuestrarme”, relató.

Valero dijo haber pagado en efectivo por la habitación.

Mientras hacía las gestiones, veía con recelo a la gente que estaba a su alrededor, en el lobby del hotel. “Había una mujer que estaba así como recostada, y veía fijamente a mi esposa. Otro señor también la saludó”, indicó. Arriba, en la habitación 624, Valero ingirió más alcohol y alcaloide, hasta que perdió el sentido del tiempo y el espacio. Su relato se interrumpió allí, en la cama con su mujer. “Me acosté con ella, y cuando me levanté mi esposa ya estaba muerta”, manifestó.

Ensangrentado

Desde su celda, el boxeador recordó haber bajado al lobby del hotel. Allí habló con un empleado de seguridad, y le notificó lo que había sucedido en su habitación.

Valero, sin embargo, aún no sabe con certeza si él es responsable de la muerte de Viera.

Recordó que al despertarse él estaba impregnado de sangre, y que así bajó a notificarlo. No obstante, al preguntarle por su futuro inmediato, expresó temores por primera vez.

“Ahora sí que me fregué. Ya no podré volver a ver a mi hija”, dijo.

Cuando le preguntaron si deseaba que llamasen a alguien, el campeón de boxeo se mostró indiferente.

“Con mi familia no cuento en estos momentos. Creo que se enterarán de lo sucedido por la prensa. Me dicen que ya todo el mundo sabe de esto. Ahora, si puede, llame a mi manager, Segundo Lujano. El debería venir”, dijo.

El tiempo pasó, eran más de las 4:00 pm y su representante aún no llegaba. En la mente del boxeador se está armando una conspiración para incriminarlo por un crimen que él no admite.

En la otra celda, los prisioneros volvieron a golpear la puerta: “Valero, no nos importa. Eres el mejor”.
(NOTICIAS 24)

Se suicida en su celda el "Inca" Valero



**** El boxeador falleció a la 1:30 de la mañana de este lunes, tras ahorcarse en su celda. Había sido detenido por la policía este domingo luego de haber ocasionado la muerte de seu esposa con un arma blanca, crimen que confesó posteriormente ante el personal del hotel donde se hospedaba.


El boxeador Edwin "Inca" Valero falleció en la madrugada de este lunes, tras ahorcarse en la celda donde se hallaba recluido tras ser detenido por el aesinato de su esposa Jennifer Carolina Viera de Valero, hecho ocurrido la madrugada de este domingo 18 de abril en un hotel ubicado en Valencia.


En declaraciones transmitidas por VTV, el director del CICPC, Wilmer Flores Trossel, confirmó la información acerca del suicidio de Valero, quien se habría ahorcado con su propia ropa.

El jefe policial explicó que los funcionarios encontraron a Valero colgado de la rejas de la celda, aún con signos de vida pero poco después falleció por "asfixia mecánica" a la 1:30 de la madrugada de este lunes.

El Ministerio Público había iniciado las investigaciones con miras al procesamiento de Valero por el hhomicidio de su cónyuge de 24 años, ocurido en una habitación del hotel Intercontinental presuntamente por heridas de arma blanca. Valero habría confesado a los empleados ser el autor del homicidio, situación que fue comunicada a funcionarios de la Policía del estado Carabobo.


Una vez notificado el representante del Ministerio Público, se hizo la debida inspección junto con otras experticias, y la víctima fue trasladada a la morgue de Valencia, donde se le hizo la autopsia de ley.

Vale recordar que Valero, había sido aprehendido el pasado 25 de marzo de 2010 en Mérida, por presuntamente agredir a su cónyuge, quien horas antes se presentó en un centro de salud de esa jurisdicción, donde los médicos después de tratarla le detectaron varias lesiones. Seguidamente, los galenos informaron sobre el caso a los funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas de ese estado.


No obstante, en esa ocasión, según consta en el acta policial, cuando una de las funcionarias del Cicpc tomó entrevista a la víctima, ella señaló que sus lesiones eran producto de una caída. Segundos después, arribó al lugar el boxeador y le habría prohibido conversar con la agente, a quien supuestamente se dirigió en forma amenazante.

Ante tal circunstancias, el pasado 27 de marzo el Ministerio Público, a través de la fiscal 20º de esa jurisdicción, María Rivas, lo imputó ante el Tribunal 6° de Control de Mérida, especializado en materia de violencia de género, por la presunta comisión de los delitos de amenaza, acoso, hostigamiento y resistencia a la autoridad en perjuicio de su cónyuge y de la citada funcionaria del Cicpc.

Los delitos imputados están previstos en la Ley Orgánica sobre el derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Asimismo, la fiscal solicitó al Tribunal medida privativa de libertad contra Valero. Sin embargo, esta instancia le otorgó al boxeador medidas cautelares, consistentes en prohibición de acercarse a las víctimas y a sus residencias, presentación periódica ante la referida juzgado, someterse a un proceso de desintoxicación para curarse del consumo de alcohol y drogas y acudir a un centro especializado en tratamiento para las personas implicadas en violencia contra las mujeres.

Al Ministerio Público, la Ley le otorga un lapso de cuatro meses para presentar un acto conclusivo en este caso ocurrido el pasado 25 de marzo. (EL NACIONAL)

Desaparecidos tres ejidenses en La Sierra

La información fue suministrada por Noel Márquez, director de Inpradem


Judith Vega

Al final de la tarde de ayer, fueron reportados ante Inpradem como desaparecidos los ciudadanos Néstor Sulbarán, de 55 años; Jorge Carvajal, de 27 años y Tony Peña, de 24 años, todos residenciados en la ciudad de Ejido, quienes el pasado viernes antes del amanecer salieron de excursión hacia el Pico Humboldt y tenían previsto regresar hoy lunes.

Familiares de los exploradores, manifestaron que se comunicaron telefónicamente ayer con sus seres queridos, quienes le manifestaron que Néstor Sulbarán, se encontraba lesionado, pero posteriormente la comunicación se interrumpió. Indicaron que los excursionistas conocen ampliamente la zona.

Conocida la novedad, se conformaron dos comisiones para la búsqueda de los ejidenses, una de ellas partió desde el Teleférico y la otra tomó camino desde La Mucuy.

Tres personas fallecieron en distintos hechos


Judith Vega

Los cadáveres de tres personas fueron ingresados a la morgue del Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (Iahula).

Conforme a información emanada de la Policía de Mérida, a las 9:55 de la mañana del pasado sábado, se recibió llamada telefónica anónima en la subcomisaría policial número 7 de Mucuchies, informando sobre el hallazgo de un occiso en el sector El Trompicón. Efectivos policiales pertenecientes a la brigada Oso Frontino, se presentaron en el lugar, así como también funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalística (Cicpc), quienes apoyados por Protección Civil sacaron el cadáver del río.

Se desconocen los datos personales del occiso, pues no portaba documentación alguna. Vestía franela de color negra, pantalón de gabardina azul oscuro y botas de caucho. Presentaba heridas en el rostro y la cabeza. De acuerdo al Cicpc el deceso se produjo por inmersión.

En la población de San Rafael de Tabay, aproximadamente a las 4:30 de la madrugada fue arrollado Néstor José Camacho Meza, cuando transitaba a píe frente al cafetín del micro terminal de pasajeros del municipio Santos Marquina. El cuerpo sin vida del hombre fue divisado a primeras horas de la mañana. En el lugar se presentaron comisiones del Cuerpo de Bomberos y de Tránsito Terrestre.

En el sector El Paramito, comunidad perteneciente a Jají, familiares de Bernardo Castro Ramos, de 21 años, encontraron a las 7:00 de la mañana de ayer, el cuerpo del joven colgado de una de las vigas de su vivienda. En todos estos casos, funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) ingresaron los cadáveres a la morgue del Iahula.

“A Edwin le debe caer todo el peso de la ley”


**** Parientes de Jennifer Viera revelan detalles de la traumática relación que mantuvo la joven con el pugilista Edwin Valero.

Judith Vega

En su humilde vivienda, situada detrás del Hospital II de El Vigía, se reunieron los familiares de Jennifer Viera ayer en horas de la tarde y al unísono piden justicia por el lamentable desenlace de una historia de amor, odio, celos, maltrato, amenazas y muerte que comenzó cuando Jennifer apenas tenía 13 años y el próximo mes de octubre cumpliría sus 23 años.

Manifestaron que Edwin Valero, la tenía amenazada y que siempre decía que la iba a matar. También que mataría a sus menores hijos, luego a su progenitora y finalmente se suicidaría.

Refirieron que al parecer el lunes pasado, Valero se fugó de La Mucuy, “con la anuencia de la policía, presumimos que él les pagó”, pues no se explican cómo las autoridades “mandaban funcionarios a cuidar la casa pero los dejaban salir y allá él también la maltrató y cuando llegó a El Vigía tenía marcas en las muñecas, porque hasta la amarró”. Luego el miércoles en la noche visitó a los parientes de su esposa y le pidió disculpas al abuelo, “por lo mal que se había portado”.

Linfa Finol, tía de Jennifer dijo que ya ellos sabían que la iba a matar. “No pudimos hacer nada, nosotros somos pobres y él tiene mucha plata. El la mantenía prácticamente presa y pensaba que lo traicionaba con sus hermanos. Cuando estaban en Caracas creía que le era infiel con el hermano mayor quien es Guardia Nacional y aquí pensaba que era con el hermano menor, a quien no le habla desde hace tiempo”.

Comentó que Edwin Valero se enamoró de la joven cuando ésta tenía 13 años. “Se la llevó cuando cumplió los 14 años y cuando se hizo famoso, hace dos años, se casaron”. “Jennifer le tapó todo porque lo quería, nunca lo denunció y siempre estuvo a su lado pero ella no era feliz”.

Afirmaron que Valero buscaba la droga en El Vigía. “Todo el mundo lo apadrina, pedimos que nos ayuden y nos protejan porque él tiene sicarios en esta ciudad y no sabemos qué le puede pasar a los niños”.

“Pedimos justicia, él tiene que pagar por todo lo que le hizo a Jennifer Carolina, todo el peso de la ley debe recaer sobre él. También pedimos que lo trasladen a Mérida para nosotros estar pendientes del juicio, porque por allá en Valencia tememos que no hagan nada para que pague por su crimen”, puntualizaron finalmente.

Edwin Valero mató a su joven esposa



**** Triste final para quien fue considerado “una gloria nacional, ejemplo para los jóvenes, orgullo de los venezolanos”. Los elogios sobraron, mientras que la vigilancia y la falta de decisiones judiciales y médicas oportunas faltaron.

Judith Vega

Para algunos la noticia fue conmovedora y hasta impactante, mientras que para otros lamentablemente la historia no podía tener otro final.

A las 11:30 de la noche del sábado, Edwin Valero, de 28 años y su esposa Jennifer Carolina Viera, de 22 años, se alojaron en el hotel Intercontinental, en la ciudad de Valencia. Posteriormente, a las 5:30 de la mañana, el boxeador bajó al lobby del hotel y confesó al personal de seguridad el crimen. Seguidamente fue informada la Policía de Carabobo, cuyos funcionarios se presentaron y aprehendieron al campeón. Posteriormente fue trasladado a la Comandancia General de la Policía de Carabobo.

El director nacional del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), comisario Wilmer Flores Trosel, señaló que el cuerpo de Jennifer Carolina Viera de Valero, presentó tres heridas por arma blanca.

Los Fiscales del Ministerio Público, Luís Palmares, 66 Nacional y Carlos Rodríguez, Segundo Auxiliar de Carabobo, imputarán a Edwin Valero, por delitos previstos en el Código Penal y solicitarán medida privativa de libertad en su contra, cuando sea presentado ante el Juez de Control que conocerá de la causa.

Antecedentes delictivos de Valero

Edwin Valero en distintas oportunidades se vió involucrado en hechos delictivos, algunos de ellos no han trascendido a la prensa regional, no obstante se conocieron por testigos presenciales.

En el año 2006 protagonizó una riña callejera en las afueras de una conocida discoteca de la ciudad, situada en la avenida Las Américas. Posteriormente, su hoy fallecida esposa recibió un disparo en una de sus piernas, supuestamente proveniente de un sujeto quien transitaba en una moto frente a la residencia de la pareja, no obstante a los pocos días el pugilista fue señalado del hecho.

En febrero del año 2007, fue detenido en Ejido por portar un arma de fuego sin el correspondiente permiso. Le propinó a un fuerte golpe en la cara a un funcionario policial en la alcabala de Las González, donde fue detenido tras conocerse que había burlado la seguridad de la alcabala de El Anís.

En septiembre del 2007, en un episodio de ira y ebrio, golpeó a su progenitora y a su hermana menor, quien lo denunció, pero el boxeador negó el hecho. Pasó dos días en el Retén de la Policía de Mérida, donde presuntamente los detenidos quemaron los colchones protestando la retención de Valero y exigiendo su inmediata libertad.

El pasado 20 de marzo le propinó una golpiza a su mujer, quien fue recluida en el Iahula presentando hematomas en distintas partes del cuerpo y un neumotórax como resultado de varias costillas fracturadas, una de ellas le produjo perforación en uno de sus pulmones. Jennifer Viera no lo denunció, alegando que las lesiones que presentaba eran producto de una caída accidental por unas escaleras.

El 25 de marzo se presentó en el Iahula para visitar a su esposa, pero los médicos denunciaron que fueron amenazados por el boxeador si el caso era conocido por la prensa.

“El Inca” se declaró adicto al alcohol y a las drogas. El Juez Heriberto Antonio Peña, titular del Tribunal Sexto de Control, le otorgó libertad el pasado ocho de abril, con medidas cautelares, las cuales establecían el deber de someterse a rehabilitación en el Hospital San Juan de Dios; la garantía de dos fiadores y cada 90 días presentarse ante el tribunal.

Al día siguiente, en horas de la mañana, Edwin Valero chocó su BMW, color plata, modelo 323IA4, placas VAV-75F, contra una camioneta Chevrolet Silverado, año 2010, placas AA7425L, cuando transitaba presuntamente a exceso de velocidad y ebrio por los Llanitos de Tabay.

Preguntas sin respuestas

Hoy, muchas dudas se ciernen sobre los merideños y muchas preguntas no tienen una respuesta. ¿Por qué se le dio de alta en el San Juan de Dios? ¿Por qué no se le brindaron a Jennifer Viera medidas especiales de protección? ¿Por qué, conociendo los antecedentes de violencia familiar, no se aplicaron las disposiciones legales vigentes? ¿Se produjeron presiones gubernamentales para dejarlo en libertad? Ojala que algún día se sepa toda la verdad en torno a estas y muchas otras preguntas, pero ya Jennifer Viera está muerta y nada se hizo para evitar su crimen.