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SIP: Libertad de expresión en la región se ha deteriorado

La SIP se centró en Argentina, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela.  (Foto Archivo/El Carabobeño) Juamed Chacín || jcha...

29 enero, 2010

Aprehendido en Ejido “El Ñepe” por el delito de robo y hurto de moto


Servidores públicos de Polimérida adscritos a la División de Investigaciones Criminales, en labores de investigación por el sector San Buenaventura de Ejido, practicaron la detención en horas de la tarde del día jueves, de un ciudadano de 20 años de edad, apodado “El Ñepe”, sin oficio definido, a quien se le halló en su poder, partes de una motocicleta marca Ava, modelo Jaguar 150 cc, color dorada, la cual había sido hurtada en horas de la mañana del mismo día en las adyacencias del Centro Comercial El Ramiral.

Cabe señalar, que la aprehensión de este ciudadano se logró, luego que fuese observado en una calle del sector San Buenaventura, en la ciudad de Ejido, con una moto desarmada, a la espera de un vehículo para el traslado y venta de las partes.

Del caso conoció la Fiscalía Segunda del Ministerio Público, organismo que indicó trasladar al aprehendido, evidencias y actuaciones policiales hasta la sede del Cicpc, para el proceso penal correspondiente.

De cómo viví la justicia revolucionaria.


Luz Coromoto Varela Manrique

Profesora de la ULA
En algún lugar de Mérida, escondida.



En Mérida tenemos cortes de luz desde hace unos 6 u 8 meses. De forma desordenada, ocurren a cualquiera hora del día. Duran dos horas o más y se producen entre dos y tres veces diarias. Todos los días. Es un verdadero desastre.

El agua fluye con problemas en la Av. Las Américas, desde octubre de 2008. En Las Marías, conjunto de edificios donde vivo, debemos racionarla de acuerdo con un horario establecido. Así nos rinde y podemos contar con ella a determinadas horas del día. Afortunadamente este racionamiento está en manos de nuestras juntas de condominio, porque si lo organizara nuestro eficientísimo gobierno, no tendríamos agua jamás.

En muy pocos barrios pobres se atreven a protestar. Allí ha prevalecido el miedo o la esperanza con más intensidad que en las zonas medias, donde la gente ya evidencia su cansancio. De modo que han empezado las manifestaciones en protesta. Se organizan marchas o hay espontáneas caceroladas en las puertas de los edificios y en las ventanas. Los más “osados”, algunos jóvenes “escuálidos”, queman cauchos en diversas avenidas, frente a las urbanizaciones y en las adyacencias de la ULA. La suspensión de la señal de cable de RCTV ha reforzado estas protestas.

Vivo a la salida del Núcleo Liria donde se encuentran las Facultades de Ciencias Económicas y Sociales (Faces), Humanidades y Derecho. Cuando los estudiantes del núcleo protestan, lo hacen en la avenida, cerca de mi casa. Cortan el paso, queman cauchos, tiran piedras a los policías y repelen las bombas lacrimógenas o los perdigones que les disparan. Mi familia y yo casi que somos adictos al gas policial. A cada rato nos bombean. A veces, los estudiantes arrojan a los polis bombas molotov. Casi siempre terminan refugiándose en los estacionamientos de Las Marías.

Ocasionalmente hay algún herido o muerto que suele ser un estudiante pero puede ser un policía. La mayoría de las veces es un asunto menos serio. He visto a la policía recoger las piedras y regresarlas a los estudiantes. Pasan varias horas en eso, hasta que el comedor universitario abre sus puertas o hasta que se cansan. Al rato vuelven a la carga. Cuando las piedras se quedan en el suelo por un rato, los caminantes siguen su camino por la refriega en suspenso. Pese a los enfrentamientos, nunca dejé de caminar cuando era necesario hacerlo. Son muchos años de protesta, casi crónica, que suele parecer un juego. Decía yo.

Ayer fue diferente. Ayer a las 6 pm, les explicaba a Natalia y a Damián que ya podían caminar hasta mi casa. No había un alma frente a la avenida. Aparentemente todo había pasado. Pero ellos se negaban. Estaban atrapados en un caos que yo no alcanzaban a ver y necesitaban cobijarse en algún lado, a pocos metros de Las Marías. “La cosa es en serio”, decía Natalia. Cientos de patriotas, defensores de la revolución, rondaban las entradas de los edificios a la altura del viaducto, a unos 300 metros. No había forma de caminar. Los vecinos y peatones estaban aterrados ante la rabia y las amenazas de los defensores, hartos a su vez de tanta protesta “oligárquica” en contra de la revolución bonita. No podía creer lo que oía. Salí al pasillo con el celular en la mano y vi en la entrada principal de nuestro conjunto de edificios una situación parecida a la que Natalia vivía unos metros más abajo. Eran menos los defensores pero todos igualmente aguerridos. Motorizados circulando frente al portón principal, disparaban a los edificios. Una camioneta quiso entrar y la detuvieron. El conductor apenas tuvo tiempo de correr antes de que la hicieran estallar con una molotv. No llegó ni un policía.

Los vecinos me explicaron lo acontecido en la plaza de nuestras residencias, hacía una o dos horas antes, mientras yo caceroleaba frente a la avenida. Los estudiantes se habían colado entre nuestros estacionamientos y plaza, corriendo perseguidos no esta vez por la policía sino por patriotas defensores motorizados. Los revolucionarios disparaban hacia adentro, hacia los estudiantes, pero en la refriega no fue herido, en el momento, ninguno de estos últimos. Quien cayó fue uno de ellos. Un patriota. Un niño de 15 años. ¿Quién disparo? ¿Uno de ellos mismos? ¿Acaso fue una de sus balas perdidas? ¿Algún estudiante armado? ¿Algún vecino irresponsable? No se hizo investigación alguna, por lo menos, no en el día de ayer, cuando ocurrieron los hechos. Pero el gobernador, gran vidente, declaró en la radio al poco rato, a tono con la versión patriota, que el tiro había salido desde Las Marías. Esta declaración no fue producto de alguna experticia o planimetría realizada por peritos calificados. No llegó ningún fiscal del Ministerio Público, ni expertos que midieran la calle y las distancias o entrevistaran a testigos imparciales. Sólo quienes recogieron al chico. Y el control de la situación quedó en manos de los airados defensores de la patria.

Eso explicaba el origen de los disparos hacia las residencias. Debíamos pagar la muerte del joven comunista. Llamamos a la guardia, a la policía. Decían que ya iban, pero no llegaron. Hoy en la mañana tampoco los vi. Ahora sabemos que el gobernador, quien tiene compromisos y quizás miedo de enfrentar a los audaces defensores, ordenó que ni un policía, ni un guardia se asomara a nuestras residencias. Me encerré en mi cuarto que da a la avenida Las Américas. A las 9 pm, aproximadamente, empezaron los disparos hacia mi ventana y demás ventanas del edificio. No tuve miedo. La curiosidad pudo más y me asomé por segundos. Vi a una decena o más de encapuchados intentando violentar el portón de acero, el que cierra el muro lateral de las residencias. Era espantoso, el tumulto, la saña, los gritos desolladores, los disparos, los golpes metálicos contra el candado. Fue interminable. No pudieron con el portón. Volvimos a llamar a la policía, a la guardia, a emergencias. Nada. Enfilaron los dos autobuses en que andaban y los lanzaron contra el muro de protección hasta derrumbarlo…

El sonar del concreto cayendo de furia. Las pisadas potentes y dolorosas. Los ecos sosteniendo el triunfo de la fuerza y de la rabia. Vidrios rotos… tubos golpeando, ladrillos rompiendo coches, gasolina rociada en carrocerías. La ira martillando, hierro hendiendo sobre hierro. Y las llamas al rato, salpicando su reflejo en mi ventana. No estaba asustada. Transitaba en un mundo paralelo, esperado y temido. Un mundo recorrido ya por venezolanos en otros lugares del país. Me alcanzaba el futuro promisorio, el del pueblo venciendo a la oligarquía, sentando en la partera de la historia. ¿Quién mantiene un miedo que ha imperado por años? Ahora tocaba enfrentar la realidad. El triunfo de una sociedad sin leviatán y sin clases sociales, bajo el dominio del “pueblo” y la justicia revolucionaria…

Sin lágrimas… Los primeros pisos chamuscados. En el estacionamiento, el concreto sobre los carros destruidos y las tuberías de agua y gas arrancadas. Mi carro y varios más completamente quemados. En planta baja, la conserjería ardiendo. La bombona gigante de gas violada. Supimos que no la volaron porque los vecinos del barrio colindante con las residencias gritaban e hicieron ver que no sólo explotarían Las Marías, sino los mismos defensores y el barrio entero, donde viven muchos compatriotas.

Al salir de Las Marías se ubicaron frente a Faces, contemplando su obra por un rato. Pero sólo calmaron su furia luego de quemar y destruir varios edificios universitarios en el Núcleo La Liria. El archivo histórico de Economía desapareció, junto con los decanatos de Derecho y Faces. Fueron quemados también el centro de estudiantes, cafetines, salones de clase, etc. Si había policías. Muchos vecinos, incluida yo, los vimos al final, entre las llamas, escoltando a los buses en su ira.

No estoy en casa. Un rumor extendido en el día, con una hora de plazo, nos ha invitado a abandonar nuestros hogares. He sabido que han visitado las residencias San Eduardo y que El Campito y otros sectores más de clase media baja, donde viven estudiantes, profesores y otros profesionales, están ardiendo ahora mismo. Ya han caído varios universitarios. Harto de tanta protesta opositora, el “pueblo” vence al fin a la “rancia oligarquía”.

Comprender la espiral de violencia merideña.







Julio Alexander Parra Maldonado


En Mérida la muerte de dos jóvenes el lunes 25 de Enero, es el colofón al incremento de la violencia social, de manera exponencial y reflejo de la situación socio política de Venezuela. Esto no es circunstancial ni responde a causas puntuales, sino un proceso de deterioro institucional del Estado. No se trata de señalar culpables, sino de encontrar alternativas y soluciones.

Primer factor. Se están promoviendo grupos armados con fines políticos, conocidos y protegidos por autoridades regionales y nacionales. La permisividad, apoyo, amparo e impunidad a sus acciones estimula su actuación pública y han salido de espacios sociales limitados en el pasado a tener presencia en la sociedad en general. Se ven hasta interesantes, logrando atraer jóvenes a su organización. Ofrecen asistencia, protección y hasta proyección política, en un claro proselitismo, pero armado. Este limbo entre la legalidad y clandestinidad le vinculan a delitos comunes que se pretenden confundir con sus acciones políticas. Robos, hurtos, agresiones y drogas, se entremezclan con acciones de banda armada “política”. Esto genera violencia.

Segundo factor. La acción represiva de cuerpos policiales oficiales contra manifestaciones de civiles (trabajadores, amas de casa, estudiantes, jóvenes, con presencia de infantes) en zonas residenciales y comunidades populares urbanas, ha sido desmedida y en vez de apaciguar la violencia la incita al generar corajes y sentimientos en estas personas, en una situación ya de por sí exaltada. Este “trato represivo”, diferenciado al que se le da a grupos “políticos” afines, es un factor que genera más violencia.

Tercer factor. Los espacios públicos empiezan a ser “solo” para los ciudadanos con una opinión análoga a la de los factores en el gobierno, y con este poder político “mal utilizado” disminuyen la posibilidad de opiniones, reclamos, críticas, protestas y la disidencia en un marco legal, empujando la disconformidad hacia expresiones violentas. En una sociedad siempre hay descontentos, la diferencia está en tratar de dirimir los desacuerdos por vías no violentas, o de fomentar el enfrentamiento violento. Este es un reto principal en la democracia moderna: la aceptación de que somos diferentes, pero debemos ser iguales en el trato dado por las instituciones estatales, iguales en deberes y derechos. Las discriminaciones originan injusticias, y estas llevan a la violencia.

Cuarto factor. Se carece de una política educativa que promueva tolerancia, cultura de paz, solidaridad, entendimiento y resolución no violenta de los conflictos. Como una política efectiva debe ser permanente y coherente, una verdadera práctica pedagógica y andragógica. Acá es importante el papel del sistema educativo formal, la actuación del alto gobierno, de representantes políticos y el mensaje que se difunde por los medios de comunicación. No se trata de eliminar de palabra la violencia, se trata de abordarla con una visión integral, una visión respetuosa de los derechos humanos. No podemos seguir enseñando a nuestros estudiantes que a violencia es “buena” o “mala” dependiendo si nos conviene o no; y menos si es violencia política.

La ira, la venganza y la rabia son malas consejeras cuando se quiere construir una sociedad progresista. La violencia debe ser rechazada venga de donde venga. Esta es una visión ciudadana, no de especialista, no de político, y que solo quiere promover la discusión democrática. (@jalexp1)

Control y Gestión actualiza manuales de procedimientos

Pedro Guerrido, dijo que los talleres contribuyen a actualizar los conocimientos de los funcionarios (Foto José Angulo)



***A través de talleres se busca actualizar los conocimientos en lo que respecta a las normas por las cuales se debe regir las actividades de la labor gubernamental.


El director de la Unidad de Control y Gestión, Pedro Guerrido, informó que la institución conjuntamente con las direcciones del Ejecutivo regional, están trabajando mancomunadamente en el proceso de evaluación de la gestión del gobierno bolivariano.

En Tal sentido, realizaron con éxito en el Centro de Convenciones Mucumbarila los talleres de manuales de procedimientos e indicadores de impacto, con la finalidad de actualizar los conocimientos en lo que respecta a las normas por las cuales se debe regir las actividades de la labor gubernamental.

Trabajos de mantenimiento de vías

Por otra parte, el titular de Control y Gestión, expresó que conjuntamente con los alcaldes bolivarianos de Tucaní, El Vigía, y la zona del Páramo, inició la inspección de las vías con el objetivo de conocer cuales son las reparaciones que estas ameritan.

“Ya para el domingo en los Túneles de la autopista Rafael Caldera se va a pintar, cambiar bombillos e instalar turbos, para mejorar la operatividad y que los turistas que visitarán la ciudad en el próximo asueto se lleven la mejor impresión del estado”.

Dijo, que serán instaladas unas vallas que fomentan el cuidado de las vías, el cumplimiento de las normas de tránsito al conducir y nuevos avisos de señalización de las carreteras”.

Preparación a los funcionarios del gobierno

Para finalizar, Guerrido manifestó que este fin de semana los directores que integran el Ejecutivo regional desarrollarán un taller especial, en el Kilómetro 9 en El Vigía, en coordinación con el general José Antonio Briceño comandante de la 22 Brigada de infantería, que consiste en charlas y talleres en el área de la seguridad integral y nacional. OCI/Nelly Paredes

Actividades escolares reiniciarán el lunes 2 de febrero

Pedro Rodríguez , director general de la Oficina de Coordinación de Zonas Educativas del Ministerio del Poder Popular para la Educación.



***El director general de la Oficina de Coordinación de Zonas Educativas del Ministerio del Poder Popular para la Educación, Pedro Rodríguez, visitó la ciudad de Mérida para evaluar la suspensión de clases en los centros educativos del Subsistema de Educación Básica.



Luego de mantener una serie de conversaciones entre las autoridades de educación en la entidad, se determinó el reinicio de las actividades escolares el próximo lunes 1 de febrero, así lo dio a conocer Pedro Rodríguez, director general de la Oficina de Coordinación de Zonas Educativas del Ministerio del Poder Popular para la Educación.

En representación del Ministro del Poder Popular para la Educación, Héctor Navarro, el director de la Oficina de Coordinación de Zonas Educativas, notificó la orden principalmente a los municipios Libertador, Campo Elías y Alberto Adriani, quienes tuvieron que suspender las actividades académicas debido a los disturbios suscitados en la entidad.

En compañía del Jefe de la Zona Educativa en Mérida, Gilberto Perdomo y Enrique Plata, director de la Dirección de Educación, Cultura y Deportes de la Gobernación del estado Mérida, manifestó Rodríguez, que su visita a la ciudad fue para evaluar la suspensión de clases en los centros educativos del Subsistema de Educación Básica en los tres municipios.

Así mismo convocó de manera reiterada a la comunidad estudiantil y docente a integrarse a sus clases con tranquilidad y seguros de que el Gobierno regional se encargará de buscar las estrategias pertinentes para la recuperación de las actividades pedagógicas que se tenían planteadas desarrollar durante los días suspendidos.

Por otra parte, Pedro Rodríguez, director general de la Oficina de Coordinación de Zonas Educativas del Ministerio del Poder Popular para la Educación, lamentó los hechos donde fallecieron los dos estudiantes, por lo que extendió sus más sentidas condolencias a los familiares de los jóvenes. (María E. Abarca G / prensa OCI. Foto: Jesús Torres)