Edwin Valero mató a su joven esposa



**** Triste final para quien fue considerado “una gloria nacional, ejemplo para los jóvenes, orgullo de los venezolanos”. Los elogios sobraron, mientras que la vigilancia y la falta de decisiones judiciales y médicas oportunas faltaron.

Judith Vega

Para algunos la noticia fue conmovedora y hasta impactante, mientras que para otros lamentablemente la historia no podía tener otro final.

A las 11:30 de la noche del sábado, Edwin Valero, de 28 años y su esposa Jennifer Carolina Viera, de 22 años, se alojaron en el hotel Intercontinental, en la ciudad de Valencia. Posteriormente, a las 5:30 de la mañana, el boxeador bajó al lobby del hotel y confesó al personal de seguridad el crimen. Seguidamente fue informada la Policía de Carabobo, cuyos funcionarios se presentaron y aprehendieron al campeón. Posteriormente fue trasladado a la Comandancia General de la Policía de Carabobo.

El director nacional del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), comisario Wilmer Flores Trosel, señaló que el cuerpo de Jennifer Carolina Viera de Valero, presentó tres heridas por arma blanca.

Los Fiscales del Ministerio Público, Luís Palmares, 66 Nacional y Carlos Rodríguez, Segundo Auxiliar de Carabobo, imputarán a Edwin Valero, por delitos previstos en el Código Penal y solicitarán medida privativa de libertad en su contra, cuando sea presentado ante el Juez de Control que conocerá de la causa.

Antecedentes delictivos de Valero

Edwin Valero en distintas oportunidades se vió involucrado en hechos delictivos, algunos de ellos no han trascendido a la prensa regional, no obstante se conocieron por testigos presenciales.

En el año 2006 protagonizó una riña callejera en las afueras de una conocida discoteca de la ciudad, situada en la avenida Las Américas. Posteriormente, su hoy fallecida esposa recibió un disparo en una de sus piernas, supuestamente proveniente de un sujeto quien transitaba en una moto frente a la residencia de la pareja, no obstante a los pocos días el pugilista fue señalado del hecho.

En febrero del año 2007, fue detenido en Ejido por portar un arma de fuego sin el correspondiente permiso. Le propinó a un fuerte golpe en la cara a un funcionario policial en la alcabala de Las González, donde fue detenido tras conocerse que había burlado la seguridad de la alcabala de El Anís.

En septiembre del 2007, en un episodio de ira y ebrio, golpeó a su progenitora y a su hermana menor, quien lo denunció, pero el boxeador negó el hecho. Pasó dos días en el Retén de la Policía de Mérida, donde presuntamente los detenidos quemaron los colchones protestando la retención de Valero y exigiendo su inmediata libertad.

El pasado 20 de marzo le propinó una golpiza a su mujer, quien fue recluida en el Iahula presentando hematomas en distintas partes del cuerpo y un neumotórax como resultado de varias costillas fracturadas, una de ellas le produjo perforación en uno de sus pulmones. Jennifer Viera no lo denunció, alegando que las lesiones que presentaba eran producto de una caída accidental por unas escaleras.

El 25 de marzo se presentó en el Iahula para visitar a su esposa, pero los médicos denunciaron que fueron amenazados por el boxeador si el caso era conocido por la prensa.

“El Inca” se declaró adicto al alcohol y a las drogas. El Juez Heriberto Antonio Peña, titular del Tribunal Sexto de Control, le otorgó libertad el pasado ocho de abril, con medidas cautelares, las cuales establecían el deber de someterse a rehabilitación en el Hospital San Juan de Dios; la garantía de dos fiadores y cada 90 días presentarse ante el tribunal.

Al día siguiente, en horas de la mañana, Edwin Valero chocó su BMW, color plata, modelo 323IA4, placas VAV-75F, contra una camioneta Chevrolet Silverado, año 2010, placas AA7425L, cuando transitaba presuntamente a exceso de velocidad y ebrio por los Llanitos de Tabay.

Preguntas sin respuestas

Hoy, muchas dudas se ciernen sobre los merideños y muchas preguntas no tienen una respuesta. ¿Por qué se le dio de alta en el San Juan de Dios? ¿Por qué no se le brindaron a Jennifer Viera medidas especiales de protección? ¿Por qué, conociendo los antecedentes de violencia familiar, no se aplicaron las disposiciones legales vigentes? ¿Se produjeron presiones gubernamentales para dejarlo en libertad? Ojala que algún día se sepa toda la verdad en torno a estas y muchas otras preguntas, pero ya Jennifer Viera está muerta y nada se hizo para evitar su crimen.

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